El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El material distribuido estaba conformado por todo tipo de imágenes pornográficas de menores, muchos de ellos de corta edad, que mantienen relaciones sexuales explícitas entre ellos o con adultos, hombres y mujeres.
En dos extensas operaciones, Enea y Hunter, iniciadas por la Policía y la Guardia Civil españolas, participaron 650 efectivos y se llevaron a cabo 188 allanamientos domiciliarios. A los detenidos se les atribuyen delitos relativos a la prostitución y corrupción de menores; en concreto, tenencia y distribución de pornografía infantil a través de Internet.
Durante la operación Enea se practicaron 145 registros domiciliarios en 16 de las 17 regiones españolas y participaron 450 policías.
Por su parte, en la operación Hunter fue desmantelada otra red similar que actuaba en toda España y se ha detenido a 29 personas e imputado a otras 18 en veinte provincias.
Las investigaciones se iniciaron en el mes de setiembre del pasado año, tras el análisis de la información obtenida por la Guardia Civil en anteriores operaciones contra la pornografía infantil llevadas a cabo en España.
A raíz de dicha información se pudo averiguar la existencia de un grupo que se dedicaba a intercambiar archivos con pornografía infantil a través del sistema P2P, de uso restringido, al que sólo podían acceder los integrantes de la red.
El secretario de Estado español de Seguridad, Antonio Camacho, rechazó que España sea una de las sedes más importantes de las mafias que distribuyen pornografía infantil.