31 de diciembre 2008 - 00:00
Así festejó el mundo el Año Nuevo
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Hong Kong
En la franja de Gaza, el Año Nuevo no es tradición y en Cisjordania, las raras celebraciones de palestinos deberían mantenerse discretas.
En Egipto, el concierto anual del célebre cantante egipcio Mohammed Mounir, previsto el miércoles por la noche en la Ópera del Cairo ha sido anulado, al igual que la fiesta organizada por el ministerio de la Información.
En Dubai, varias galas y conciertos han sido anulados por orden del soberano del Emirato, el jeque Mohammed Ben Rached Al-Maktoum.
En Jordania, donde la mitad de la población es de origen palestino, varios grandes hoteles y restaurantes de Amman, la capital, de Petra y del puerto de Aqaba, en el mar rojo, han anulado las celebraciones previstas.
Varios diarios han llamado a los jordanos a reunirse con velas en el centro de Amman el miércoles a medianoche en apoyo a Gaza.
En Siria, el orden de los artistas ha anulado todas las celebraciones.
El mundo debía, sin demasiado pesar, decir adiós al "annus horribilis" 2008, que quedará en la historia como el inicio de la peor crisis financiera desde el crash de 1929.
Al cerrar el miércoles por las fiestas, las plazas financieras asiáticas han echado el telón sobre un año negro en el que han perdido la mitad de su valor: -65,5% para la Bolsa de Shanghai respecto a finales de 2007, -48,3% para Hong Kong, -42,12% para Tokio y -40,73% para Seúl.
En Tokio, unos obreros despedidos acampaban en un enorme parque del centro de la ciudad. Unos voluntarios estaban movilizados para servir la cena y organizar un concierto.
En India, en luto el pasado mes por los ataques atribuidos a unos islamistas y que dejaron 172 muertos, las celebraciones debían llevarse a cabo bajo fuertes medidas de seguridad, sobre todo a orillas del mar en Bombay, por donde se infiltraron los asaltantes.
La isla de Goa (suroeste), que atrae a turistas del mundo entero, desplegó fuerzas paramilitares y prohibió las fiestas sobre la playa por miedo a un atentado.
China, que sufrió en 2008 un seísmo que dejó a 87.000 muertos, se reservaba para las fiestas de Año Nuevo chino a finales de enero, aunque muchos trabajadores se tomaban unas vacaciones.
En Brasil, La tradicional fiesta de Reveillon (Año Nuevo) que se realizará la noche del 31 de diciembre en la playa de Copacabana (zona sur de Rio de Janeiro) tendrá un arsenal de 24 toneladas de fuegos artificiales y será basada en los cuatro elementos de la naturaleza.
En Europa, las celebraciones más importantes estaban previstas en Berlín, donde se esperaba a más de un millón de personas por la noche frente a la puerta de Brandebourg, en el centro, para celebrar el Año Nuevo, según las autoridades.
Desde las tribunas, instaladas a lo largo de una avenida cerrada al tráfico, se podrán ver los espectáculos de varios artistas y orquestas. A medianoche, un gran fuego artificial dará la bienvenida al 2009.
La céntrica plaza de la Puerta del Sol de Madrid esperaba la llegada a medianoche de miles de personas que al son de las 12 campanadas del reloj de la Puerta tomarán, como es tradición desde hace un siglo, las 12 uvas indispensables para tener suerte en 2009.
Millones de españoles harán lo mismo en sus casas, asistiendo a la escena por televisión.
En Italia, cansadas de los petardos que cada año dejan numerosos heridos, centenares de italianas de la región de Nápoles se han negado a hacer el amor con sus parejas la noche del 31 de diciembre si hacían explotar petardos.
Cientos de miles de personas celebraron el Año Nuevo en Nueva York, en Times Square, donde, con la presencia del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y su esposa, Hillary, futura secretaria de Estado, se llevaron a cabo las tradicionales celebraciones de fin de año.
Un balón de cristal iluminado de 5 toneladas apareció en la mítica plaza de Midtown Manhattan a la media noche, con la presencia, entre otros, del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, entre gritos y abrazos de augurios.
Pese al frío intenso, en la manifestación, según las primeras estimaciones, participaron entre 750.000 y el millón de personas.





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