24 de abril 2009 - 20:59
Caso Cromañón: "Nadie puede controlar a tres imbéciles violentando el bien común"
-
Voucher educativo abril 2026: cómo saber si sos beneficiario y paso a paso para anotarse
-
Clima para el fin de semana XXL en Buenos Aires y el interior del país: dónde se esperan lluvias
"Esa falta de concordancia me impresionó", evocó.
Su experiencia como creador de "Cemento" también tuvo lugar en el relato: "Era un galpón, pero ahí hicimos recitales, desfiles de modelos, presentaciones de libros, era otra vez la idea del multiespacio. La gente estaba de pie, no había espejos, no había luces de colores, se podía hablar, era algo nuevo".
"No sé si la habilitación incluía todo lo que hacíamos, pero el público pedía videos, presentaciones en vivo, alternativas, y no se preocupaba por si bailaba solo o acompañado, con hombres o mujeres, interactuaba con el artista en ese invento nacional que es el 'pogo'", agregó.
En una suerte de reivindicación del rock, Chabán afirmó que "en el 2001, en plena crisis, la gente pedía que se fueran todos, pero iba a escuchar música, los multiespacios se habían convertido en un sitio casi pedagógico, donde no había violencia".
Sin embargo, por una suerte de asimilación entre "noche y pecado", los emprendimientos como "Cemento" fueron "cercados", la concesión de habilitaciones casi imposible, y las denuncias de los vecinos de los locales, una constante.
"Me quedé corto", advirtió Chabán y prometió profundizar los conceptos de su defensa en una próxima ampliación de su declaración indagatoria, que dijo que la efectuará cuando terminen de declarar los testigos.
Durante la jornada también declaró como testigo un abogado que se desempeñaba como inspector del Gobierno porteño, quien dijo que, a fines de 2003, en el área encargada del control de los locales nocturnos, había "paupérrimos recursos, mucho volumen de trabajo y poca disponibilidad de personal".
"No había ni camionetas, inclusive a las inspecciones debía ir con mi propio auto; no había ni handys, ni siquiera lapiceras", dijo el ex funcionario Mario Esteban Manzzini.
El testigo recordó que en noviembre de 2003, se disolvió -por decreto del entonces Jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra- la Dirección de Verificación y Control, y que el año siguiente fue "complicado", ya que se incorporó más personal y existieron "muchos cambios", que incluyeron mudanzas y varias modificaciones.
"De trescientos inspectores, pasamos a ser once", remarcó Manzini, quien señaló que a raíz de esa situación tenía que
"trabajar día y noche".
Recordó que a veces ingresaba a trabajar los viernes a la mañana y se salía los sábados al mediodía, lo que le ocasionó trastornos físicos que lo llevaron a estar 45 días con licencia psiquiátrica



Dejá tu comentario