Las inundaciones causaron al menos tres víctimas fatales y se denunciaron saqueos en los domicilios afectados.
Cuando la situación por las inundaciones en la localidad bonaerense de San Antonio de Areco comenzaba a mejorar y en algunos sectores se registran bajantes en las aguas, volvió a llover con intensidad por lo que retornó la preocupación a la zona que desde el fin de semana se ve seriamente afectada.
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Tras una hora y media la lluvia dio tregua a la zona afectada, pero persiste el alerta ante la posibilidad de más precipitaciones.
Algunos vecinos comenzaban a retornar a sus casas pero la lluvia volvió a complicar las cosas. En medio de la trágica situación, que se cobró tres víctimas, muchos de los vecinos denunciaron la presencia de saqueadores de viviendas, por lo que decidieron armarse para proteger sus pertenencias.
"Me dijeron que andaban dos pibes con gorrita que entraban a las casas. Por eso no nos podemos mover, a pesar de que es impresionante la mugre y el olor que hay por los pozos destapados", expresó una vecina cuya casa, situada a cuatro cuadras del cauce natural del río Areco, seguía con varios centímetros de agua.
La histórica inundación que afecta al nordeste bonaerense generó que centenares de viviendas quedaran en ruinas en las localidades de San Antonio de Areco, Salto, Arrecifes y Pergamino, después de que al agua "subiera de golpe", según el testimonio de los vecinos.
Más de 3.500 personas resultaron damnificadas por el desborde de ríos y las intensas lluvias que azotaron en las últimas horas a la región, donde al menos se registraron tres víctimas fatales, de 10, 14 y 19 años.
A la joven de 14 fallecida en Areco se sumaron un niño de 10 y un muchacho de 19 que perdieron la vida en Pergamino luego de ser arrastrado por las aguas de un arroyo.
Mientras tanto, crece la polémica en torno a las causas del desastre, luego de que dirigentes rurales salieran a negar la responsabilidad que les endilgó el Gobierno.
"Creo que es un fenómeno climático extraordinario. Hay que ser más serio y dejar de hablar macanas", remarcó el titular de la Federación Agraria Argentina(FAA), Eduardo Buzzi, después de que autoridades de la Nación y la Provincia acusaran a ruralistas de abrir canales clandestinos para drenar sus campos.
Las inundaciones provocaron el corte de las rutas 8 y 9, y afectaron sobre todo a la localidad de San Antonio de Areco, donde 1.700 personas debieron ser evacuadas.
"El agua no nos dio tiempo a nada, subió de golpe", repetían los vecinos de Areco, tan mortificados por la situación como la gente de Salto, donde encima de produjeron saqueos en algunas de las viviendas afectadas, según denunció el intendente local, Oscar Brasca.
La intendente de San Antonio de Areco, Estela Lennon, aseguró que a sólo una cuadra de la plaza principal el agua corría "a una velocidad alta, como si fuera un río torrentoso" en pleno centro de la localidad.
Lennon sostuvo que una de las peores consecuencias para la ciudad es el paso de las aguas por uno de sus mayores símbolos: el museo gauchesco Ricardo Güiraldes, donde se realizaron esfuerzos para conservar los valiosos objetos en un edificio en el que la masa líquida llegó a los 70 centímetros de altura.
Mientras dirigentes agropecuarios salieron a contestar las acusaciones oficiales sobre la presunta responsabilidad de productores rurales en el desastre, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, envió a dos ministros a la zona para hacer relevamientos aéreos y corroborar las sospechas.
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