Hallazgo inesperado en cometas sorprende a los astrónomos

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El equipo científico utilizó una técnica llamada espectroscopia para analizar las atmósferas de los cometas a diferentes distancias del sol.

Un nuevo estudio astronómico halló un dato sorprendente: el hierro y el níquel están presentes en los cometas de toda nuestra galaxia, incluso en aquellos que están lejos del sol. Es la primera vez que se encuentran metales pesados en los interiores polvorientos y rocosos de los cometas fríos y distantes… hasta ahora los gases con átomos de metales pesados solo se habían observado en las atmósferas de cometas en evaporación que pasan demasiado cerca del astro.

Incluso lograron detectar vapores de níquel y hierro en cometas a más de 480 millones de kilómetros del sol (más de tres veces la distancia que lo separa de la Tierra) y hasta en el cometa interestelar helado 2I / Borisov.

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Animación del cometa helado 2I / Borisov, en el que se detectaron los metales pesados.

La observación fue realizada por un equipo de astrónomos belgas utilizando datos del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO) ubicado en la ciudad chilena de Atacama. “Fue una gran sorpresa detectar átomos de hierro y níquel en la atmósfera de todos los cometas, incluso en los que están lejos del sol”, dijo Jean Manfroid, científico de la Universidad de Lieja que lideró el estudio.

El equipo utilizó una técnica llamada espectroscopia para analizar las atmósferas de los cometas a diferentes distancias del sol, que permite analizar el espectro de la luz de cada elemento químico para revelar la composición del objeto.

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El equipo científico utilizó una técnica llamada espectroscopia.

El equipo científico utilizó una técnica llamada espectroscopia.

La operación es compleja, ya que los elementos pesados son difíciles de identificar debido a que existen en cantidades muy pequeñas: por cada 100 kg de agua en la atmósfera de los cometas hay escasos gramos de hierro y níquel. Por ello fueron necesarias numerosas pruebas y comprobaciones.

El resultado tiene implicaciones especiales para comprender el Sistema Solar temprano, ya que los cometas formados hace unos 4.600 millones de años no han cambiado desde entonces y son como una especia de fósiles para los especialistas. Una curiosidad: las cantidades de hierro y níquel halladas en las atmósferas de los cometas son casi iguales, cuando el resto de los meteoritos contiene unas diez veces más hierro que níquel. Una de las tantas incógnitas que buscarán despejarse con herramientas más modernas y futuras investigaciones.

Pero, para empezar, la investigación revela que los cometas distantes y los del Sistema Solar tienen más en común de lo que se pensaba.

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