"Clarín" cree ser leído en el Cielo

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«¿Leerán revistas los muertos?», se oyó preguntar a la gente en las playas esteñas que, por aprovechar el sol las pocas veces que sale este verano, se lee todo mientras pone sus pieles rojas (por exagerar).

Se lee hasta los «avisos clasificados» y justifican aquí que «Clarín» diga que tiene 100.000 «lectores» más que otros diarios» cuando, en realidad, lo son de un aviso tipo «A vdo. dep. 2 amb. Balc. $....».

Pero volvamos a la lectura de revistas en el más allá. Las principales estarán en los aposentos del cielo y del purgatorio. ¿Dónde estará «Ñ, Revista de Cultura» (textual) de «Clarín»? En verdad merecería estar en el infierno por calidad, pero no está asegurado que los más cultos sean los menos pecaminosos para ir siempre al cielo o quedar stand-by en el purgatorio.

• Exageración

De cualquier manera, lo que interesa es que esta revista «Ñ» apenas culturosa -no de cultura- afirmara en su edición del 21 de enero que los abundantes libros que se escriben ahora sobre Jesucristo «apuntan a un mercado de 20.000 millones de cristianos».

¡A la pipeta!... Más que multimillonarios los editores, autores, libreros etc., etc.
Los lectores de tales libros ¡son casi 3 veces más que la totalidad de habitantes de nuestro planeta Tierra...!

No caben muchas alternativas porque «cristianos», entre los que reconocen a la Iglesia romana y al Papa y los que no, debe de haber algo más de mil millones y generalmente los bebés no leen libros. ¿De dónde entonces calcula la revista cultural «Ñ» de «Clarín» un «mercado» de 19.000 millones más de los cristianos que realmente hay en la Tierra?

No caben dudas: los cristianos muertos también leen «Ñ» y los libros sobre Jesucristo donde estuvieran en el más allá.

Tratándose del monopolio «Clarín», que vivió siempre en base a asociarse y sacar ventajas a los gobiernos de turno, civiles o militares indistintamente, se llega a la conclusión de que Dios da dinero a quien no tiene dientes para editar revistas realmente de cultura.

Pero, supongamos que sea cierto y «Ñ, Revista de Cultura» pueda informar sobre lecturasen el más allá para «20.000 millones de cristianos», porque también se vende en ese mercado, ¿no podría agregar en sus páginas sabatinas una sección de «cartas de lectores»...? Porque mucha gente de la Tierra quisiera conectarse con ese mercado.

• Mensajes

Algunos funcionarios del gobierno argentino de hoy, por ejemplo, buscarían comunicación con Galileo Galilei para preguntarle los nombres y las características salientes de sus jueces en el Tribunal de la Santa Inquisición, para tomarlos como modelo para la modificación del Consejo de la Magistratura.

Evo Morales le mandaría una carta de lector a «Ñ» quejándose ante el más allá de las tropelías terrenales de un señor Cristóbal Colón contra los indígenas.

Hay más interesados en ese inmenso mercado y no sólo los autores de libros sobre Jesucristo, desde ya.

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