A bordo de ocho lanchas, la tripulación de los dos barcos de Greenpeace, el MY Esperanza y el MY Arctic Sunrise, se enfrentaron ayer con la flota ballenera de la Agencia de Pesca de Japón. Bajo los lemas «Defendiendo las ballenas» y «Parad la caza de ballenas», como rezaban las pancartas, los activistas intentaron bloquear la caza de los cetáceos. Mientras se encontraban en el agua, dos balleneros aparecieron en escena con ejemplares muertos colgando del casco listos para ser traspasados al barco nodriza de la flota, el Nisshin Maru. Greenpeace volvió a exponer a Japón incumpliendo con los artículos 65 y 120 de la Convención de las Naciones Unidas para la Ley del Mar, que establece que los estados deben cooperar en la conservación de los mamíferos marinos.
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