6 de febrero 2004 - 00:00

Confirman que ya planeaban otro rapto a un empresario

Los secuestradores del padre de Jorge «Corcho» Rodríguez, que fue liberado el miércoles en San Andrés de Giles, ya tenían planeado un nuevo golpe: el rapto de un empresario de la zona norte del conurbano bonaerense. Así lo aseguraron fuentes policiales que participaron del operativo realizado en el lugar donde se encontraba Ernesto Rodríguez. Allí se encontró material que hace presumir a los investigadores que además de la liberación del padre del empresario se logró parar otro secuestro.

En la casa principal donde se encontraban los delincuentes, la Policía halló números de patentes, teléfonos y horarios con movimientos de un empresario de apellido «López Blanco». Para los pesquisas, ese material indica que la banda que tenía a Rodríguez ya preparaba su nuevo golpe, por lo que la fiscalía antiterrorista que encabeza Jorge Sica ordenó reforzar la seguridad del hombre que tenían de blanco los secuestradores.

Ayer, los investigadores del caso se centraron en establecer quiénes conforman las células periféricas de la megabanda que concretó los últimos raptos resonantes.

Según trascendió por el secuestro del padre del ex suegro de Susana Giménez, hay más de una persona prófuga. Una de ellas es la mucama de Rodríguez padre, quien habría sido la «entregadora». Además, buscan a los encargados de proporcionar la tecnología necesaria para concretar las comunicaciones y las armas, así como al dueño de la casa en la que fue encontrada la víctima, a quien se lo identificó como «el chelo Fabra».

En tanto, el juez federal de Mercedes, Héctor Echave, procesó ayer con prisión preventiva como coautor del secuestro de Rodríguez y por la privación ilegítima de la libertad de su esposa Irma, a Sergio Leiva, alias el «Negro Sombra», a quien además le trabó un embargo por 500 mil pesos.

El magistrado también resolvió dictarle falta de mérito a Hugo Daniel Ugarte, quien acompañaba en un remís a Leiva la noche del 21 de enero pasado cuando fueron detenidos por la SIDE y la Policía Bonaerense en Tigre.

•Entregadora

Sobre las sospechas en torno a la presunta ex empleada entregadora, los investigadores aclararon que es una línea investigativa previa a la que el miércoles permitió el rescate de Rodríguez en San Andrés de Giles, pero le investigan un vínculo con uno de los detenidos: Juan Carlos Casciaro, un ex miembro de Prefectura y propietario de la casa vecina a la que se encontró a Rodríguez. La Prefectura Naval Argentina difundió ayer un comunicado en el que informa que Casciaro prestó servicio en la institución durante 29 meses, entre el 13 de febrero de 1989 y el 1 de julio de 1991, «fecha en la cual fue dado de baja a su solicitud desvinculándose total y definitivamente de esta fuerza».

Los otros tres detenidos dentro de la finca durante el tiroteo son
Horacio «Lala» López, de 36 años; Walter Silva, de 29; y Daniel Fabra Señorans, uruguayo de 37 años y sindicado como el hijo del dueño de la casa, quienes al igual que los otros tres, hoy serán indagados en la fiscalía de San Isidro. En el operativo, además murieron otros dos delincuentes: Juan José «Potrillo» Villegas y Jorge Luis «Jeta» Medina, de 22.

La SIDE elaboró un informe que ya está en manos del presidente Néstor Kirchner en el que indica que «la mayoría (de los secuestros extorsivos más relevantes) fueron planificados por las mismas personas y que se valían de elementos secundarios para cobrar el rescate o para cuidar a las víctimas en cautiverio». Ayer, una vecina de Horacio «Lala» López, en la villa San Cayetano, de Beccar, identificada como Claudia, aseguró en declaraciones radiales que el delincuente detenido el miércoles «hace un año y medio que está secuestrando gente», y que cada vez que la Policía llegaba para detenerlo «una custodia de un Falcon» le comunicaba «que estaba llegando la Brigada porque tenían el mismo módulo que la Policía».

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