Covid-19: ocupación de camas de terapia de intensiva sube al 39% en el AMBA

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En la provincia de Buenos Aires el 62% de los internados por coronavirus no estaban vacunadas.

Pese al aumento de los casos de Covid-19 en la Argentina, el Gobierno nacional no planea cierre ni restricciones demasiado severas por el momento, en vísperas de las fiestas de fin de año y con el comienzo de las vacaciones de verano, aunque realiza un minucioso seguimiento de la ocupación de camas en las terapias intensivas.

En las últimas 24 horas se registraron 19 muertes y 5.301 nuevos contagios, la cifra más alta desde el 1 de septiembre. Además, fueron realizados 60.607 testeos, con un índice de positividad del 8,73%, y desde el comienzo de la pandemia se llevaron a cabo 26.897.346 pruebas diagnósticas para esta enfermedad.

Los casos de coronavirus comenzaron a aumentar a una velocidad mayor a la de las últimas semanas y están asociados a la llegada de la variante Ómicron al país.

Pese a esto, según los datos publicados por el ministerio de Salud, hasta ayer estaban ocupadas el 35,5% de las camas de terapia intensiva del país, teniendo en cuenta todas las patologías tanto en el sector público como privado. En la ciudad de Buenos Aires y el AMBA el nivel de ocupación llegaba al 39%. Para los especialistas, esa baja ocupación implica que la inmunización está dando resultados positivos.

Sin embargo, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires reveló que el 62% de las 416 personas internadas por coronavirus al 10 de diciembre no estaban vacunadas y el 14% solo había recibido una dosis.

El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, remarcó que "la pandemia sigue y la perspectiva es que también tengamos más casos sobre todo en el próximo otoño-invierno. Este estudio marca que, a pesar de tener un 85% de la población vacunada, el 62% de los internados no estaban inmunizados y eso marca la importancia de vacunarse".

Sobre una población de unos 45 millones de personas, Argentina tiene 31,6 millones vacunados con el esquema completo y 1,5 millones que ya recibieron la dosis de refuerzo, según datos del Monitor Público de Vacunación, un ente estatal.

Los epidemiólogos asumen que la apertura de todas las actividades también explica el aumento de casos. Argentina cuenta hoy solo con algunas limitaciones mínimas. El problema central lo encuentran en la falta de vacunación en un importante grupo de la población y en que la sociedad en su conjunto dejó de cumplir en forma exhaustiva los protocolos de distancia, utilización de barbijo y alcohol.

Pese al crecimiento de los casos, el Gobierno mantiene la idea de no aplicar ninguna restricción nueva en el corto plazo.

No hay cierre de fronteras ni reducción de cupo de ingresos que esté en los planes oficiales. No obstante, voceros del ministerio de Salud advierten que la dinámica puede cambiar y que hay que seguir el comportamiento de los contagios con mucho detenimiento.

El veraneo inminente, después de dos años de postergaciones, es la mayor amenaza que se vislumbra en Argentina en relación a la pandemia, más porque el estío, se sabe, derrumba recaudos y precauciones.

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