12 de febrero 2008 - 00:00

Denuncian que dejaron vencer insumos y leche

Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires denunció que más de 250.000 medicamentos e insumos hospitalarios se encuentran vencidos y se estima que el valor pagado supera los 750.000 pesos.

El hecho fue confirmado por el vicepresidente del bloque PRO, Martín Borrelli, en el programa radial «La Cornisa» que conduce Luis Majul en «La Red». Esta nueva acusación se suma a las tantas denuncias que viene realizando el gobierno de Mauricio Macri desde que asumiera en diciembre del pasado año.

Se indica que la partida que se menciona está arrumbada en un megadepósito de Barracas desde octubre de 2005 y los medicamentos comenzaron a vencer desde el 30 de enero de 2006 hasta 2007.

Entre los remedios vencidos se encuentran: insulina para diabéticos, medicinas para pacientes con HIV positivo y 38 mil litros de leche destinados al Programa Materno Infantil.

El escándalo de los medicamentos vencidos salió a la luz cuando el ministro de Salud de Macri, Jorge Lemus, ordenó rastrear los insumos para la salud con el objeto de actualizar los registros y distribuir esas medicinas a los hospitales públicos y programas sociales.

Durante el procedimiento, se hallaron varias notas de la empresa de logística encargada de acumular los stocks, United Parcel Service (UPS). En los informes, la empresa daba aviso de la fecha de vencimiento y requería al Ministerio de Salud que ordene la distribución de medicamentos y leche, pero la autoridad de aplicación nunca respondió a los reclamos y los medicamentos vencieron.

La cantidad exacta de medicamentose insumos para hospitales que superaron la fecha de vencimiento llega a 252.097 artículos. Como son facturados a precios especiales (dado su fin) se estima un valor de apenas 742.000 pesos. Además de la medicina, se vencieron también 3.832 cajas de leche en polvo, lo equivalente a más de 38 mil litros de leche, que debieron ser tirados a la basura.

Cuando la empresa UPS informó que los productos lácteos estaban vencidos, Mastellone se ofreció a canjear las cajas de leche en polvo por otras nuevas e informó que La Serenísima asumiría los gastos de distribución y transporte, ya que la empresa tenía la posibilidad de utilizar la leche vencida para el consumo animal. Sin embargo, como desde el Ministerio de Salud comunal nunca respondieron Mastellone no pudo hacer el canje.

Actualmente, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se retomaron las negociaciones con las empresas para canjear remedios vencidos o próximos a vencer, pero si la gestión fracasara, el daño económico ascendería a 1 millón de dólares.

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