La Aduana secuestró
en el puerto de
Buenos Aires un
contenedor,
proveniente de
Filipinas, con cinco
toneladas de
corales en extinción,
cuyo valor se
estima millonario.
La Aduana local desbarató una red internacional que se dedicaba a traficar corales desde Filipinas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las autoridades informaron del decomiso de un contenedor en la terminal de cargas del puerto de Buenos Aires, dentro del cual se hallaron cinco toneladas de corales, caracoles y otras especies protegidas internacionalmente. Esta importación desde Filipinas había sido declarada en forma irregular como «productos manufactureros, valvas y caparazones marinos» y su destino final era la ciudad de Mar del Plata. Según la Aduana, el valor de esta mercadería es « inestimable y su tasación se hace inviable porque su venta se iba a realizar en el mercado negro, que para cotizar estos productos utiliza dos variables esenciales, oferta y demanda, y la envergadura de las organizaciones marginales que se encargan de su tráfico internacional ilícito».
En la Argentina, la importación de estas especies se encuentra sujeta a una autorización previa de la Dirección de Fauna Silvestre en consonancia con la adhesión del país a la Convención Internacional sobre el Comercio de Especies en Peligro de Extinción de Flora y Fauna (CITES). Las autoridades de la Aduana evalúan, la donación de esta mercadería, a museos o entidades de protección del medio ambiente».
Dejá tu comentario