Un hombre que debía viajar a Río Gallegos murió esta tarde frente al mostrador de la empresa Aerolíneas Argentinas, en momentos en que decenas de pasajeros soportaban demoras por la reprogramación de sus vuelos al suspenderse el inicio de las anunciadas obras de remodelación en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El traslado a Ezeiza de los vuelos de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral fue sorpresivamente cancelado hoy a raíz de inconvenientes surgidos en la reprogramación de los vuelos, situación que generó dudas y trastornos entre los pasajeros que no sabían a ciencia cierta desde qué estación aérea partirían a sus destinos.
Originalmente, los vuelos habían sido derivados al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, ya que una de las pistas del Aeroparque será ampliada de los 2.200 metros de largo actuales a 2.380 metros.
La obra demandaría 60 días, y desde la organización se había dispuesto que se restringirían los vuelos en horario diurno y que se cerraría totalmente durante la noche.
La modificación había sido anunciada oficialmente por la empresa Aeropuertos Argentina 2000, aunque luego se generaron problemas y debieron ser suspendidas, por el momento, hasta mañana.
Al menos un centenar de pasajeros fue hacia el Aeropuerto de Ezeiza y se encontró con la sorpresa de que los aviones saldrían finalmente desde Aeroparque, adonde debieron dirigirse nuevamente.
Allí llegaron, mediante ómnibus, taxis y remises, gasto que luego de algunos reclamos, se les reembolsó.
El gerente de Relaciones Institucionales de la empresa Aerolíneas Argentinas, Carlos Arias, indicó que los empleados aeronaúticos necesitan una autorización especial para operar en Ezeiza, distinta a la que usan en los demás aeropuertos del país.
En tanto, Marcelo Saín, jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), señaló que se trató de "una improvisación total", ya que no se pidieron esos permisos en tiempo y forma.
"Hasta el martes a la noche no había un listado de personal que se iba a trasladar de Aeroparque a Ezeiza. Magos no somos. No podemos habilitar por el solo hecho de que traigan camiones con trabajadores y se paren en la puerta del aeropuerto. El aeropuerto no es un gallinero. Son unos improvisados", manifestó.
También la empresa Aerolíneas Argentinas dio su versión acerca de los hechos, porque sus vuelos de cabotaje eran los afectados por el cambio.
"No tenemos que decir de quién fue la responsabilidad, pero acá hubo un problema que nuestros empleados no pudieron ingresar en tiempo y en forma para tomar sus trabajos", explicó el vocero Jorge Molina en conferencia de prensa.
En ese sentido, Aerolíneas admitió que un centenar de pasajeros no pudo ser avisado acerca de las modificaciones en los horarios de salida.
Cuando lentamente el servicio comenzaba a normalizarse y los vuelos eran reprogramados desde Aeroparque con notorias demoras, un hombre de aproximadamente 70 años de edad falleció frente al mostrador uno de Aerolíneas Argentinas.
El deceso del pasajero generó nuevas demoras en el servicio ya que el cadáver quedó tendido sobre la balanza de pesaje de las maletas.
La víctima se descompuso cuando se disponía a realizar el check in junto a su esposa, que debió ser atendida en las oficinas de Aerolíneas Argentinas, empresa a la que pertenecía el vuelo hacia Río Gallegos, Santa Cruz, que iba a abordar el hombre.
Una mujer, que supuestamente debía viajar en el mismo avión que el fallecido, aseguró a la prensa que el hombre se encontraba "muy nervioso" por la situación que se vivió con la reprogramación de vuelos.
Pero desde Aerolíneas aseguraron que la esposa del hombre les contó que habían llegado en taxi desde en el barrio porteño de Almagro alrededor de las 14:00 para abordar el vuelo previsto para las 15:30.
Según la empresa, la mujer les dijo que habían viajado desde Río Gallegos -donde residían- una semana atrás para que el hombre pudiera someterse aquí a una serie de estudios médicos a raíz de un problema cardíaco que padecía.