26 de marzo 2009 - 23:51
El "Cantar del Mío Cid" sería obra de un árabe
-
El video: así fue el diluvio en Mar del Plata que anegó calles y dejó autos flotando
-
Quién es Renato Di Fabio, el periodista que murió en un accidente en la montaña
El Cantar del Mio Cid habría sido ideado como propaganda política.
Pero la tesis del autor árabe volvía de forma recurrente a su labor investigadora hasta que se embarcó en el reto de demostrarla convencida de que "la única respuesta a todos los contenidos del Cantar era un poeta árabe al servicio de un señor castellano".
"Como poeta, su nacimiento y formación le permitía describir preciosas batallas, como son las del 'Cantar', y tocar tópicos de la poesía beduina", afirma la profesora.
Entre los argumentos a favor de su teoría destaca, a juicio de la autora, el clima religioso descrito en el poema.
"Un poema donde los cristianos no son los buenos y los musulmanes no son los malos, tiene que ser escrito en época de tolerancia, en época del Cid", afirma Oliver, que destaca que, tras la muerte del Campeador, en 1099, "empieza a haber un sentimiento de animadversión" hacia los musulmanes.
Por ello, desde su punto de vista, el "Cantar" no pudo ser compuesto ni en 1207, que tradicionalmente se ha considerado la fecha oficial, ni en 1140, como defendía el filólogo e historiador español Ramón Menéndez Pidal.
Otro argumento esgrimido por Oliver es que la existencia de poetas en las cortes que cantaran las gestas de los señores es una costumbre propia de Al Andalus (denominación de la zona de España ocupada por los árabes en la Edad Media), donde todos los soberanos "tienen un poeta que cante sus glorias".
"El Cid, que había estado en la corte de Sevilla, en la de Zaragoza ¿va a ser tan tonto de no aprovecharse de ese arma política?", se pregunta la autora.
Un tercer razonamiento es el arte de la guerra descrito en el poema, donde aparece una técnica ecuestre de lucha "que solamente realizaban con éxito los almorávides", definido en el "Cantar" como una "arrancada" y que, en opinión de Oliver, no es otra cosa que una "haraka".
Oliver bromea sobre la recepción que ha logrado con su tesis -que ha sido "muy bien aceptada por medievalistas o gente que no se ha pasado la vida estudiando al Cid"-, aunque reconoce que también a ella le costó "muchos años" creerla.




Dejá tu comentario