Al cumplirse 20 años del asesinato de Paulina Lebbos, este miércoles la Justicia de Tucumán absolvió a su exnovio César Soto, principal acusado. Al respecto, la familia de la mujer expresó su descontento tras el veredicto del Tribunal.
Familiares expresaron su descontento con la decisión final del Tribunal tras la acusación del fiscal contra Soto. Describieron a Paulina como "sumamente bondadosa" y aseguraron que "ella los sostiene".
Soto fue absuelto tras ser señalado por el fiscal como el asesino.
Al cumplirse 20 años del asesinato de Paulina Lebbos, este miércoles la Justicia de Tucumán absolvió a su exnovio César Soto, principal acusado. Al respecto, la familia de la mujer expresó su descontento tras el veredicto del Tribunal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
“En estos 20 años, a pesar de que lo dejó claro el Ministerio Público Fiscal, que el tiempo se lo lleva todo, para nosotros el tiempo pasó de otra manera. No hay ningún acusado ni responsable del crimen de mi hermana. Vamos a seguir luchando y no es en vano esta lucha que nos involucra a todos”, dijo la hermana de la víctima, Rosa Lebbos.
En diálogo con TN, Rosa expresó: "Ahora sabemos que por un carril va la Justicia, que no está a la altura de las víctimas, y por el otro va la lucha inclaudicable de nosotros y todos los que nos acompañan. Ella está más presente que nunca, permanentemente”.
Con la voz quebrada, recordó a su hermana como “una persona sumamente sensible y bondadosa”. En esa línea, aseguró que no puede entender "cómo alguien puede interrumpir una vida así, y todo un aparato encubrir de manera tan alevosa el crimen de mujeres inocentes. La lucha sigue desde el mejor recuerdo de las víctimas. Ella nos sostiene”.
La hermana de Paulina reconoció que, aunque mantiene la esperanza por obtener justicia, la realidad es otra: “Soy realista y sé que hicieron desaparecer las pruebas. No cabe duda de que a todos, no solo a nosotros, no surgen más que interrogantes”.
Paulina Lebbos tenía 22 años y una hija de cinco cuando la asesinaron en febrero del 2006. Su familia la buscó durante 13 días hasta que un vecino encontró su cuerpo en la Ruta 341, a 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán. La autopsia determinó que murió asfixiada por estrangulamiento y presentaba signos de violencia extrema.
A lo largo de los años, la causa estuvo contaminada y, para Rosa, el fallo judicial que absolvió a Soto por el beneficio de la duda y dejó sin cargos a Sergio Kaleñuk, fue el desenlace de un proceso marcado por irregularidades.
Soto estaba acusado de haberla asesinado en 2006 por celos tras estrangularla. En ese sentido, la Justicia descartó la hipótesis "del poder", que consideraba la participación de terceros, vinculados a la política, en el crimen o su encubrimiento.
El fiscal Carlos Sale acusó a Soto de haberla estrangulado en la propia casa del victimario, en la calle Estados Unidos al 1200, tras una supuesta pelea por celos. De acuerdo con la acusación, Soto salió de su trabajo en la zona del Casino y se encontró con Paulina, que volvía de bailar. Por el hecho, pidió la pena máxima de prisión perpetua.