Un fósil descubierto en Tanzania hace más de 60 años llevó a los científicos a revisar la cronología de los animales que vivieron antes de los primeros dinosaurios. Los restos corresponden a una nueva especie de dicinodonte, Dinodontosaurus isiyavamanda, que habitó la región hace unos 240 millones de años. Su identificación permitió relacionar los yacimientos africanos con otros ubicados en Sudamérica y puso en duda que Tanzania conserve las evidencias más antiguas vinculadas con los primeros dinosaurios.
El estudio fue realizado por un equipo internacional encabezado por investigadores de la Universidad de Bristol. Los especialistas analizaron materiales que habían sido encontrados en 1963 durante una expedición británica y que permanecieron durante décadas en las colecciones del Museo de Historia Natural de Londres.
La nueva especie pertenece a los dicinodontes, un grupo de animales herbívoros que vivió durante el Triásico y que forma parte de la línea evolutiva relacionada con los mamíferos. Los restos hallados en Tanzania comparten características con ejemplares de Dinodontosaurus encontrados en Sudamérica, una coincidencia que permitió comparar con mayor precisión la antigüedad de las formaciones geológicas de ambas regiones.
En ese momento de la historia, África y Sudamérica todavía estaban unidas dentro de Pangea. Por eso, la presencia del mismo género en territorios que hoy están separados por el océano Atlántico resulta relevante para reconstruir cómo se distribuían estos animales y para establecer la edad de las rocas donde fueron encontrados.
Un hallazgo de hace 60 años redefine la historia de los primeros dinosaurios.
El fósil que cambia las dataciones del Triásico
Los investigadores determinaron que las capas sudamericanas asociadas con Dinodontosaurus son hasta 10 millones de años más jóvenes que algunas formaciones africanas utilizadas como referencia. Este dato modifica la interpretación de distintos fósiles del Triásico y reduce el peso de los yacimientos tanzanos como evidencia de una presencia extremadamente temprana de los dinosaurios.
Hady George, investigador de la Universidad de Bristol y autor principal del trabajo, explicó: “Nuestro descubrimiento constituye el primer registro confirmado del género Dinodontosaurus fuera de Sudamérica. El hallazgo vincula las rocas fosilíferas de Tanzania y Sudamérica, demostrando que tienen una edad equivalente”.
El ejemplar tiene además una historia particular. Después de ser recuperado en 1963, permaneció almacenado durante décadas. En 1994, el paleontólogo Nigel Larkin lo analizó para su tesis de maestría y planteó que podía pertenecer a una especie desconocida. Sin embargo, recién muchos años después se retomó su estudio con un equipo internacional.
La investigación no establece por sí sola dónde aparecieron los primeros dinosaurios ni fija una nueva fecha definitiva para su origen. Su aporte está en modificar el marco temporal utilizado para interpretar varios yacimientos del Triásico.