14 de septiembre 2005 - 00:00
El Papa bendijo la estatua del fundador del Opus Dei
-
Quiebra del Aquarium: sin mercado para venderlos, ahora buscan donar los animales
-
La Justicia volvió a frenar la demolición del Luna Park
La estatua del santo José María Escrivá de Balagueres, obra del italiano Romano Cosci, fue bendecida por Benedicto XVI.
La estatua del santo, de cinco metros de altura y realizada en mármol por el artista italiano Romano Cosci, fue colocada a un lado del templo junto con otras 150 esculturas de santos y apóstoles que decoran las paredes internas y externas.
basílica de San Pedro", declaró satisfecho el actual líder de la organización, Javier Echeverría.
En total unas mil personas participaron en la ceremonia, en la que un coro compuesto por 80 miembros interpretó diferentes cánticos.
"La santidad no es algo insólito sino una realidad para todos los bautizados", afirmó el cardenal Marchisano.
La estatua representa a San José María con los brazos ligeramente abiertos vestido con los paramentos sacerdotales para oficiar misa y tiene dos ángeles en la base.
La estatua de San José María se une a las colocadas recientemente en los nichos externos de la basílica, entre ellas la de la santa chilena Teresa de los Andes, de santa Brígida de Suecia, de santa Catalina de Siena y de san Marcelino Champagnat.
Ha sido la primera estatua que se coloca en San Pedro desde que inició el pasado 19 de abril el pontificado de Benedicto XVI.
Escrivá de Balaguer, nacido en Barbastro (España) en 1902 y fallecido en Roma en 1975 a los 73 años de edad, fundó el Opus Dei en 1928, consiguiendo numerosos adeptos en todo el mundo, y en particular en América Latina, donde unas 30.000 personas simpatizan con sus principios conservadores.
El fallecido pontífice Juan Pablo II (del que se dice fue a rezar sobre la tumba de Escrivá de Balaguer en Roma pocos días antes de ser elegido en 1978) apoyó siempre al Opus Dei, que elevó al inicio de su pontificado, en 1982, al
grado de "prelatura personal", igualándolo a una diócesis con todo el poder de decisión que eso significa.
El mensaje central de la entidad, que no es una orden religiosa, aunque forman parte de ella 1.600 sacerdotes, entre ellos el cardenal peruano y arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, es "buscar la santidad a través de esfuerzo y el trabajo personal".




Dejá tu comentario