Milagros de la ciencia: el último minuto de 2005 tendrá 61 segundos. Después de casi una década, habrá un «minuto bisiesto», y el año 2006 comenzará un segundo después de lo previsto. La idea de los científicos es ajustar el horario terrestre a la rotación del planeta. El ajuste se realizará en todos los relojes atómicos de la Tierra, agregándoles un segundo justo en el momento del cambio de año. Se hará en el denominado Coordinated Universal Time (Horario Universal Coordinado), ampliamente aceptado como estándar internacional.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El anuncio fue hecho a fines de la semana pasada por el National Institute of Standards and Technology de Estados Unidos, en un comunicado que llevaba el pretendidamente jocoso título de «Disfrute Año Nuevo un segundo más». El comunicado sugiere que «se puede hacer sonar la bocina otro segundo» en el cambio de año.
La decisión de cuándo ajustar los relojes es responsabilidad del International Earth Rotation and Reference Systems Service, órgano que sin dudas elige casi siempre el último día del año porque son pocos quienes percibirán la diferencia, ocupados como están en festejar o en tirar fuegos artificiales.
Bromas al margen, la precisión en la medición del tiempo es crucial para los sistemas de comunicaciones de alta velocidad, entre otras tecnologías modernas. El Horario Universal Coordinado coincide con el invierno en Londres. En la Costa Este de Estados Unidos, ese segundo ocurrirá justo antes de las 7 de la tarde del 31 de diciembre. En Buenos Aires, dos horas antes. En ese preciso instante, los relojes atómicos mostrarán «23:59:60» antes de ponerse en cero.
La rotación de la Tierra puede acelerarse o retrasarse por múltiples factores, entre ellos, las mareas oceánicas. El primer « segundo bisiesto» se agregó el 30 de junio de 1972. Y si bien es posible tener un «bisiesto negativo» (restar un segundo a algún minuto en algún momento del año), hasta ahora eso no había sucedido. Esto refleja que la Tierra está ralentizando su rotación, afectada por las mareas.