14 de agosto 2013 - 23:01
En medio de toma de sede provincial, renunció jefe de la policía de San Luis
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Por otro lado, el funcionario aseguró que se encontraba garantizada la seguridad y que se estaban restableciendo los servicios de emergencia, luego de que los manifestantes intervinieran el 911. Agregó que los 30 móviles retenidos en el interior de la Jefatura ya habían sido reemplazados en la vía pública.
Este miércoles, como consecuencia de la crisis en la Fuerza, el comisario general Miguel Ángel Ubieta presentó su renuncia y el gobernador Claudio Poggi aceptó su dimisión.
Uno de los voceros de los policías sublevados advirtió que dentro del edificio algunos efectivos permanecían armados, luego de tomar la sede policial en horas de la madrugada.
En medio de un clima de tensión en aumento, Olivero afirmó que la orden de la Justicia era desalojar por la fuerza pública el edificio, pero insistió en solicitarles a los manifestantes que abandonen en lugar en forma pacífica.
La protesta, que mantiene en vilo tanto a los fuerzas de seguridad de San Luis como al gobierno provincial, se desencadenó después de la decisión oficial de separar a 51 agentes que se habían acuartelado y que entregaron un petitorio en reclamo de mejoras salariales y de condiciones laborales.
El oficial Ricardo Arrieta, quien llegó a ser jefe de una comisaría del interior provincial (en Balde), dijo que su sueldo básico era de 1.300 pesos y el de bolsillo de $4.000 después de 24 años de servicio en la Policía.




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