9 de febrero 2010 - 20:28

Esposa del policía asesinado confesó que lo mató su amante

Un oficial principal de la Policía Federal fue encontrado hoy asesinado de un balazo en la cabeza y calcinado a la vera de la ruta 6, en la localidad bonaerense de Cañuelas, y por el hecho fue detenida su esposa, quien culpó del ataque a su amante, también apresado.

Fuentes policiales informaron que el efectivo asesinado se desempeñaba en la seccional 35 porteña y que su propia esposa fue quien denunció su desaparición ayer a la mañana en la seccional de Villa Dorrego, partido de La Matanza.

La pesquisa cuando la esposa del oficial Carlos Clemente Iparraguirre (40) fue denunciado como desaparecido por su esposa, Alejandra Lucero (35), en la seccional de Villa Dorrego, con jurisdicción en el barrio Los Ceibos, donde la pareja vivía con sus tres hijos de 8, 9 y 11 años.

Según contó el jefe de la jefatura Distrital La Matanza Sur, Néstor Rago, la mujer dijo que el policía se hallaba desaparecido desde la madrugada del sábado, cuando salió rumbo a la casa de sus padres y nunca más supo de él.

El lunes por la tarde, una comisión de la seccional 35 -donde trabajaba el policía hasta entonces desaparecido- fue a la casa de la pareja y tomó contacto con la esposa.

Así los investigadores comenzaron a conocer algunos detalles de la vida matrimonial de Iparraguirre y Lucero que les llamaron la atención, entre ellos que la pareja convivía bajo el mismo techo, aunque dormía en habitaciones distintas y que la mujer tenía una relación sentimental con un vecino que a veces dormía en su casa.

Finalmente, la mujer terminó por admitir ante los investigadores que su esposo había sido asesinado y su cuerpo abandonado en Cañuelas.

"Ella indicó en forma espontánea cómo esclarecer el hecho", expresó el comisario Rago a la prensa.

La mujer reveló que su esposo dormía en la habitación matrimonial de la casa, mientras que ella lo hacía con su vecino en un sofá del living, ya que sus tres hijos estaban en la casa de un tío.

De acuerdo al relato de Lucero, en un momento su amante entró a la habitación donde descansaba su esposo y lo ejecutó de un tiro en la cabeza mientras dormía.

Si bien la mujer aseguró que ella no participó del crimen, admitió que actuó cómo cómplice en el ocultamiento del cuerpo.

Siempre en base a la información suministrada por voceros policiales, la mujer dijo que el cuerpo de Iparraguirre fue cargado en un auto Renault 9 de un familiar suyo y llevado hasta el kilómetro 67 de la ruta 6, cerca de Cañuelas, donde fue abandonado en un sector de pastizales.

De la búsqueda del cuerpo participaron efectivos de la policía de La Matanza y la fiscal de ese distrito, Analía Córdoba, a cargo de la causa, quienes lo hallaron esta madrugada.

Los voceros añadieron que el cadáver estaba calcinado, ya que había sido rociado con nafta y prendido fuego.

Tanto Lucero como su vecino, quien es desocupado, fueron detenidos, ella en su domicilio y él en un allanamiento realizado en el suyo, donde se secuestraron ropas y teléfonos celulares.

Hasta el momento la policía no secuestró el auto en el que fue trasladado al cuerpo hasta Cañuelas ni el arma homicida, que no se descarta haya sido la propia pistola calibre 9 milímetros reglamentaria del efectivo.

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