El próximo viernes a las 20, en el estadio de Excursionistas, tendrá lugar un emotivo acto en memoria de Diego Fernández Lima, el juvenil del club desaparecido en 1984 y cuyos restos fueron identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). La ceremonia se realizará antes del partido frente a Villa San Carlos, por la décima fecha de la Primera B Metropolitana,
Excursionistas rendirá homenaje a Diego Fernández Lima, el joven hallado muerto en la casa donde vivió Cerati
El club de Bajo Belgrano recordará al joven muerto en 1984, quien fue jugador de las inferiores.
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Excursionistas rendirá homenaje al chico hallado muerto en la casa donde vivió Gustavo Cerati.
Durante el homenaje, la dirigencia entregará a Javier Fernández, hermano menor de Diego, un estandarte histórico utilizado por las divisiones juveniles entre 1978 y 1985. El objeto, cargado de valor simbólico, busca mantener vivo el recuerdo del adolescente en la institución.
“Enviamos nuestras condolencias y un fuerte abrazo, deseamos que su alma finalmente pueda descansar en paz”, expresó el club a través de un comunicado en sus redes sociales.
La historia de Diego
Diego Fernández tenía 16 años cuando fue visto por última vez, el 26 de julio de 1984. Integraba las inferiores de Excursionistas y cursaba la secundaria en la ENET N°36. Su desaparición marcó al fútbol argentino y dejó una herida profunda en el barrio de Belgrano.
En mayo pasado, durante una demolición en una vivienda del barrio porteño de Coghlan, obreros hallaron restos óseos en una pequeña fosa. Los análisis forenses y las pruebas de ADN confirmaron que pertenecían al joven, cerrando una búsqueda de cuatro décadas para su familia.
Muerte en la casa de Gustavo Cerati: como fue el llamado al 911 para alertar sobre los restos
La investigación por el crimen de Diego Fernández Lima, desaparecido en 1984 y cuyos restos fueron encontrados en una casa donde vivió el músico Gustavo Cerati, comenzó con una llamada anónima al 911. El 20 de mayo de este año, un vecino de la avenida Congreso al 3700 observó desde su ventana cómo en la obra lindera sacaban huesos que parecían humanos.
En la llamada, según compartió Clarín, el hombre consultó: “¿Qué se hace cuando uno está excavando y encuentra restos humanos?”. Aquella frase duró apenas unos segundos, de los dos minutos y medio de la llamada completa.
El hombre, de identidad reservada, temía que los obreros descartaran los huesos para evitar demoras en la construcción de un edificio de diez pisos en el terreno donde alguna vez vivió Gustavo Cerati.
Al llegar los efectivos policiales, pudieron notar algo más inquietante: los restos estaban acompañados por objetos personales que serían decisivos para la identificación de la víctima. Se trataba del mencionado reloj Casio con calculadora fabricado en 1982, un llavero naranja, un corbatín escolar, una moneda de 5 yenes y la suela de un zapato talle 41.
La reconstrucción de los hechos llevó rápidamente a un nombre: el dueño de la casa lindera, Cristian Graf, que hoy tiene 58 años. El hombre no era un desconocido para la víctima, ya que compartían la pasión por las motos y eran compañeros de escuela.
Su comportamiento levantó sospechas debido a varias frases contradictorias: según declaró uno de los obreros, “cuando estaban haciendo la medianera, Graf puso una silla y los miraba fijo. Lo noté inquieto, daba vueltas”. Ese detalle, sumado a la insistencia del dueño en que cuidaran un “bananero” plantado justo al lado de la tumba clandestina, alimentó las sospechas de la Fiscalía.
Para el fiscal Martín López Perrando, todo apuntaba a que Diego habría sido asesinado y enterrado en ese mismo terreno, a tan solo 800 metros de donde un testigo lo había visto por última vez.
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