Una vez más, una aeronave de la compañía española Air Madrid sufrió en vuelo un grave desperfecto mecánico y en consecuencia debió regresar y afrontar un aterrizaje de emergencia en Ezeiza, que felizmente terminó sin consecuencias para su tripulación. Se trató de un avión que había partido de Ezeiza con 17 tripulantes rumbo a Portugal, que debía hacer escala en las islas Galápagos. La nave se encontraba sin pasajeros y a las 19.30 desde la torre de control se visualizó fuego en el motor número 2.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A la luz del problema presentado, se inició un plan de aterrizaje en una amplia zona lateral de Punta de Indio, que fue elegida para efectuar el desprendimiento de combustible.
Rubén Lianza, vocero de la Fuerza Aérea Argentina, explicó que se llevaron a cabo procedimientos especiales teniendo en cuenta la situación, tanto para el aterrizaje como para el auxilio en tierra de la nave y su tripulación.
Asimismo, señaló que se trataba de un avión con multimotores que permitió que la falla en uno de ellos pudiera suplirse mediante otras alternativas y soluciones previstas para estos casos de emergencia. Aunque «una falla en un motor siempre es grave», expresó el vocero, en este caso específico se pudo llevar a cabo el plan de rutina de emergencia.
En tanto, el gerente general de Air Madrid, Carlos Trellez, comunicó que el avión pertenecía a la empresa EuroAtlantis y había sido arrendado a fin de traer pasajeros a este país desde Portugal, como figuraba previamente en el plan de vuelo.
Dejá tu comentario