Grupo comando ataca un country en Escobar

Información General

Un grupo de al menos ocho hombres armados, que dijeron ser enviados por una fiscalía para hacer un allanamiento por drogas en una casa de un barrio privado de Escobar, amenazó y ató a los custodios del lugar (que estaban desarmados) y golpeó a la dueña de una vivienda, aunque finalmente huyeron sin robar nada.

Los investigadores siguen distintas pistas sobre el móvil del hecho, una de ellas es si existe una vinculación con una interna dentro de la barra brava de Boca Juniors, ya que los agresores nombraron varias veces a Rafael Di Zeo, el líder de «La 12» actualmente detenido.

Por su parte, la mujer agredida negó que tanto ella como su marido, socio de Boca, estén relacionados con el cabecilla de la hinchada «xeneize».

Todo ocurrió la noche del martes en el barrio privado Alamo Alto, ubicado en la calle Suipacha 1651 de la localidad de Maquinista Savio, en el partido de Escobar. El caso se inició cuando llegaron al lugar dos camionetas, una Renault Kangoo gris y una Ford Explorer verde, de la cual descendieron cuatro hombres que se dirigieron hasta la entrada principal del barrio, donde fueron atendidos por uno de los vigiladores privados.

El predio está compuesto por un total de 23 hectáreas, rodeadas por un alambrado perimetral y en las que hay 65 casas vigiladas por custodios de una empresa de seguridad privada. Según la denuncia presentada por la víctima del hecho, María Elena Freitas, quien reside junto a su familia en una de esas viviendas, los hombres que llegaron a la entrada del barrio dijeron que venían de una fiscalía de Escobar, por orden de un juzgado de San Martín.

De acuerdo con la denuncia policial, estos supuestos funcionarios judiciales, formalmente vestidos de traje, pidieron a los vigiladores poder hablar con Roberto Paniagua (37), esposo de Freitas.

  • Argucia

    Como el hombre no se hallaba en su casa, ya que estaba en su lugar de trabajo, su mujer fue hasta la guardia y los hombres le dijeron que se trataba de un procedimiento por drogas, que estaba incomunicada y que tenían que entrar a su casa.

    «Empiezo a preguntar de qué se trataba el allanamiento, les pedía que me expliquen cuál era la orden, que me la muestren. Entonces me dicen ' quedate ahí y callate, ya te vamos a explicar. Vamos para tu casa'. Yo ahí empecé a los gritos y les decía 'Yo a mi casa no voy'», contó Freitas.

    En ese momento, los hombres extrajeron armas y amenazaron a los dos vigiladores (custodios a los que desde hace algunas semanas se les prohibió portar armas); luego ocurrió lo mismo con los que estaban en la garita y finalmente ingresaron una de las camionetas al predio y la otra, en la que había otras personas, quedó en la puerta.

    Freitas contó que la quisieron llevar hasta la camioneta y por eso comenzó a defenderse a los gritos y forcejeos, por lo que la atacaron a «trompadas y patadas». En medio de los golpes, la mujer cayó al piso y ahí los agresores la maniataron con precintos plásticos, al igual que a los vigiladores, y la arrastraron hasta la garita.

    La mujer relató que en medio de las agresiones los delincuentes le dijeron que era «amiga de Di Zeo» y que ella les preguntó quién era porque no lo conocía.

    «Me lo nombraron, pero yo les decía 'no puede ser, debés estar equivocado'. Nosotros somos socios de Boca, tenemos un abono (en la Bombonera) que pagamos por año, pero a la hinchada nunca vamos», dijo Freitas. En medio del alboroto los delincuentes se pusieron nerviosos y abandonaron el lugar.
  • Dejá tu comentario