Un médico peruano y sus dos hijos fueron encontrados muertos en su departamento del barrio porteño de Once y los investigadores analizan como principal hipótesis un pacto suicida cometido el domingo último, informaron hoy fuentes judiciales y policiales.
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El hallazgo ocurrió en Pasteur 197, segundo piso "A", y se trata de un padre de 69 años, de nacionalidad peruana, y sus dos hijos argentinos, un hombre de 38 y una mujer de 41, quienes fueron encontrados por la policía a las 14:00, después de que vecinos denunciaran fuertes olores nauseabundos.
Los voceros identificaron a la familia con el apellido Soto Castro y precisaron que el padre es un médico peruano jubilado que trabajaba en La Plata.
Los tres cadáveres fueron hallados en la misma habitación, donde el padre y la hija aparecieron acostados en dos camas y "prolijamente tapados con acolchados", contó un investigador.
Entre las dos camas estaba tirado en el suelo el tercer cadáver, el del hijo, que en una de sus manos tenía un revólver.
Fuentes judiciales indicaron que los cadáveres estaban tan putrefactos que aún no está clara la mecánica de la muerte y que habrá que esperar la autopsia para determinar si están baleados.
Incluso, los peritos aún no quisieron sacar de la mano el revólver para determinar si estaba disparado para no modificar la escena del crimen, porque estaba contaminado con fauna y flora cadavérica, detallaron las fuentes.
"Si tocábamos los cuerpos se deshacían. Por eso usamos camillas especiales que tiene Criminalística para llevarlos tal cual fueron encontrados a la morgue. Habrá que esperar a la autopsia", explicó una fuente judicial.
Voceros de la pesquisa precisaron que las altas temperaturas registradas ayer en la Capital Federal, aceleraron la putrefacción, y por el estado de los cuerpos los forenses determinaron en forma preliminar que las muertes habrían ocurrido el domingo último.
Los investigadores encontraron en la cocina tres vasos que fueron secuestrados para pericias, ante la sospecha de que la familia se haya envenenado en el marco de un pacto suicida.
"Tenían problemas con el pago del alquiler y por cosas que encontramos en la casa parecía que estaban en plena mudanza", dijo un vocero judicial.
El caso es investigado por el fiscal de instrucción porteño Martín López Perrando y la comisaría quinta.
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