La muerte de tres personas que se contagiaron hantavirus durante un viaje a bordo del crucero MV Hondius volvió a encender la preocupación por esta enfermedad zoonótica, transmitida principalmente por roedores silvestres a través de sus heces, orina y saliva.
En ese contexto, un grupo de científicas argentinas investiga si un spray nasal de venta libre, elaborado a base de carragenina, podría funcionar como una herramienta preventiva frente al contagio. El compuesto ya había sido estudiado durante la pandemia de Covid-19 por sus posibles efectos antivirales.
La investigación se desarrolla en el Servicio de Biología Molecular del Laboratorio Nacional de Referencia de Hantavirus, dependiente del Departamento de Virología del INEI-ANLIS “Carlos Malbrán”. Allí, el equipo trabaja con ensayos in vitro para evaluar la actividad del spray frente a la cepa Andes, la variante más relevante del hantavirus en la región y la única con casos documentados de transmisión entre personas.
“Este proyecto comenzó allá en la época de pandemia por el 2020. Empezamos a utilizar en la Fundación Casará este spray nasal para el Covid. Empezamos con ensayos in vitro de laboratorio para evaluarlo y vimos que inhibe la replicación del virus y eso nos permitió seguir avanzando hacia un ensayo clínico con personal de la salud y con médicos enfermeros que estaban expuestos al virus”, reveló en declaraciones la investigadora Andrea Vanesa Dugour.
Qué es la carragenina y por qué se estudia contra el hantavirus
La carragenina es un compuesto natural obtenido de algas rojas. Durante la pandemia, investigadores analizaron su posible acción antiviral en un spray nasal utilizado por personal de salud expuesto al coronavirus.
Según los datos difundidos por el equipo, en aquel ensayo clínico el uso del producto cuatro veces al día, cada seis horas, mostró una reducción significativa de contagios por Covid-19. A partir de esos resultados, las científicas decidieron avanzar con pruebas frente al hantavirus Andes.
El estudio actual todavía se encuentra en una etapa preliminar y de laboratorio. Si bien aún no fue publicado, los primeros resultados fueron considerados alentadores por el equipo a cargo. La hipótesis es que el spray podría actuar como una especie de “atrapa virus” en la mucosa nasal, bloqueando el ingreso del patógeno antes de que avance hacia los pulmones, donde suele producir cuadros graves.
“Ese ensayo clínico arrojó una eficacia clínica de este spray nasal de un 80% de eficacia en la prevención de los contagios. Frente a esos resultados y al mecanismo de acción de la carragenina, decidimos evaluarlo en el hantavirus, en la cepa Andes. Estamos en la etapa de evaluación de células infectadas y tenemos resultados alentadores, donde hemos visto que este spray nasal, que es el mismo que usamos en el ensayo clínico que les comentaba, tiene actividad antiviral contra la cepa Andes”, expresó la científica.
De todos modos, las investigadoras remarcaron que el producto sería evaluado como una posible herramienta de prevención y no como tratamiento para personas ya infectadas. Para avanzar hacia conclusiones más sólidas, será necesario ampliar la evidencia disponible y continuar con nuevas etapas del estudio.