Un insólito robo tuvo lugar en un bar de los Países Bajos, cuando dos ladrones se enfrentaron a tres personas dispuestas a todo para evitar el asalto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los dos delincuentes entraron al lugar con los rostros cubiertos con bolsas y armados con cuchillos. Los dueños del local, una pareja china, combatieron a los malvivientes con cuanta cosa tuvieron a su alcance.
La mujer les tiró aceite hirviendo, el hombre los alejó de la caja registradora a escobazos y, como si fuera poco, un cliente los golpeó con una silla.
Los ladrones huyeron sin robar nada pero antes le bajaron los pantalones al cliente justiciero.
Dejá tu comentario