4 de julio 2010 - 14:25
Insólito: empresa rusa se dedica a congelar cerebros
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En el depósito de la empresa, los visitantes pueden observar grandes contenedores, que a su vez encierran recipientes metálicos llenas de nitrógeno líquido, donde flotan las cabezas o los cuerpos enteros de clientes. Los familiares de los difuntos pueden, si lo desean, conservar los recipientes en sus casas.
"Nosotros decimos a nuestros clientes que es más barato, más seguro y probablemente mejor congelar únicamente el cerebro", cuenta Danila Medvedev. Las tarifas son 10.000 dólares para la cabeza y 30.000 dólares para el cuerpo entero.
Desde su apertura en 2005, KrioRus ha construido nuevos envases, para responder a la demanda de 30 clientes, que al igual que el banquero Osadchi ya han firmado un contrato con la empresa.
Los científicos, sin embargo, son muy escépticos. "Son unos estafadores, que piden mucho dinero. Es un fraude", denuncia Valentin Gristenko, director del Instituto de Criobiología, el primer establecimiento especializado fundado en la Unión Soviética y actualmente con sede en Ucrania.
"Si se congela ahora un cuerpo, incluso si se trata de un cuerpo en vida y con buena salud, después de su congelación no estará ni vivo ni entero. Actualmente ni siquiera se pueden conservar y preservar órganos, sólo células", explica.
"No damos garantías, pero sí decimos que sería estúpido no intentarlo", responde Danila Medvedev.
KrioRus es también muy controvertido por su concepción de la muerte. Según Medvedev, la muerte no se produce cuando el corazón deja de latir, sino "cuando el cerebro está hecho papilla".
Otro motivo de controversia a propósito de KrioRus es que los partidarios de la criogenización pueden hacer congelar a sus allegados sin su consentimiento. Así por ejemplo, Osadchi dice que no dudaría en congelar el cerebro de su madre, pese a ser una rusa ortodoxa practicante y opuesta a la criogenización. Como él explica, "tras la muerte, la persona no puede negarse".




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