31 de enero 2006 - 00:00
Insólito: ladrones del banco Rio le cantaron el feliz cumpleaños a una rehén
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"Uno de los ladrones me escuchó y al ratito vinieron otros, me preguntaron el nombre y empezaron a cantarme: ¡Qué los cumplas feliz, que los cumplas Estela, que los cumplas feliz!", recordó la rehén.
Al igual que otros rehenes declararon en la causa, la abogada dijo sobre los delincuentes: "Era gente con buen trato, parecían muy seguros de lo que hacían y en ningún momento nos hicieron sentir mal".
La abogada ejerce la profesión hace 30 años, vive en Acassuso y es clienta de esa sucursal del Banco Río.
Estela reconoció que si bien tuvo el disgusto de pasar su cumpleaños primero entre delincuentes y rehenes y más tarde entre policías y funcionarios judiciales, tuvo la fortuna de ser propietaria de una de las cajas de seguridad del banco que no fueron saqueadas por los ladrones.
Dos fuentes de la investigación confirmaron la anécdota que no sólo fue relatada por la propia cumpleañera, sino también por los rehenes que entonaron el feliz cumpleaños.
Los 23 rehenes son uno de los focos de la investigación que dirige el fiscal de Martínez Jorge Ariel Apolo, ya que se sospecha que entre esos clientes y empleados pudo haber cómplices de la banda que contribuyeron, al menos, a tapar con un mueble el boquete por el que hutyeron los asaltantes.
Por ello, desde el día del hecho los rehenes son entrevistados e interrogados periódicamente por psicólogos de la policía. Los investigadores interpretaron este hecho como otra muestra de la tranquilidad con la que actuó la banda dentro del banco y la actitud burlona con la que afrontaron la situación pese a estar rodeados por dos centenares de policías.
Ayer, fuentes con acceso al expediente confirmaron a que antes de escapar con el botín por el túnel, los asaltantes dejaron abandonada un mensaje de burla que decía: "En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es sólo plata y no amores".
La carta -que para evitar futuras identificaciones no fue manuscrita ni impresa por computadora, sino confeccionada con un letrógrafo-, fue hallada sobre tres réplicas de pistolas calibre 9 y 11,25 milímetros en el piso de la bóveda donde saqueron 145 cajas de seguridad, para aclarar que no habían utilizado armas de fuego.



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