25 de enero 2011 - 00:25

La Ciudad vivió otra jornada agobiante pero la lluvia trajo alivio

Luvias tras temperaturas agobiantes en Capital y Provincia.
Luvias tras temperaturas agobiantes en Capital y Provincia.
Una nueva jornada de calor agobiante vivieron los habitantes de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, con una sensación térmica que trepó hasta los 43,6 grados hasta que una lluvia torrencial trajo alivio al forzar un abrupto descenso de temperatura de 14 grados en una hora.

A última hora, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) bajó de naranja a amarillo el sistema de alertas sobre olas de calor y salud en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, luego de la llegada de una lluvia torrencial sobre la zona.

En tanto, una tormenta con granizo y ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora sorprendió a los vecinos de la localidad bonaerense de Ezeiza y provocó daños.

La intensidad del viento fue tal que llegó a destrozar la cúpula y un blindex de la estructura donde se encuentra la Virgen del aeropuerto internacional de Ezeiza.

Asimismo, uno de los techos de una de las mangas de acceso a los aviones salió volando como consecuencia del fuerte viento, quedó sobre la pista y rápidamente tuvo que ser retirada para que no alterara las operaciones de vuelos.

En el área metropolitana, la máxima del día se dio con una temperatura de 34,5 grados, y una sensación térmica de 43,6, como producto de la humedad reinante.

Las altas temperaturas que desde hace unos días afectan a casi todo el territorio nacional comenzaron a descender a partir de la llegada de la lluvia, que en algunas zonas se produjo con caída de granizo.

Desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitieron una serie de alertas por tormentas fuertes con ráfagas y ocasional caída de granizo, en primer lugar para el centro y oeste de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, San Luis, este de La Pampa, y centro y sur de Santa Fe.

A medida que se desplazaba el frente de tormenta, el SMN amplió el área a Rosario del Tala - Concepción del Uruguay (Entre Ríos), y San Pedro - San Antonio de Areco - Pilar (Buenos Aires).

El SMN pronosticó que "las condiciones comenzarán a mejorar durante la mañana del miércoles 26". La elevada humedad y la temperatura por encima de los 34 grados, a pleno sol, transformaron a la Capital Federal en un verdadero horno.

Para entonces regía un alerta naranja, y el SMN advirtió que "las olas de calor pueden ser peligrosas, especialmente para los bebes y niños pequeños, personas mayores de 65 años o aquellos con enfermedades crónicas". 

Ante el agobiante calor, AySA pidió a los usuarios que se extremen los cuidados para un uso racional del agua, mientras que volvían a registrarse picos en el consumo de energía.

"El agua es fundamental en nuestra vida; si nos convertimos en usuarios responsables colaboramos para que llegue a todos y además de tener una conducta responsable, seremos solidarios para distribuir el agua que disponemos entre todos", indicó la empresa a cargo del servicio de agua en Capital Federal y buena parte del conurbano bonaerense.

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