El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El sonido del «shofar» (cuerno de carnero) marca el inicio y el final de estas fiestas; ese sonido lastimero debe asemejarse al del llanto, dado que -según la Torá- es Dios quien llora por los hombres que aún no encuentran el camino hacia El. Sin embargo, algunos sabios jasídicos entienden que es al revés: es el llanto del hombre pidiéndole a Dios que lo perdone y le muestre el camino hacia la salvación.
Dejá tu comentario