3 de agosto 2008 - 00:00
La crisis financiera también llegó a Hollywood y hace temblar a la industria
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"Es un negocio demasiado arriesgado", comentó una fuente que prefiere no revelar su identidad en una industria que lo que tiene de glamour lo tiene de exótica en sus cuentas. Y el mercado no está para exotismos. Tampoco en Hollywood.
La crisis de la meca del cine es un claro reflejo de otras crisis, como la de las hipotecas subprime. Y el Deutsche Bank no es el primero en cerrarle el grifo a la industria del celuloide. Ya lo hicieron antes Merrill Lynch, Citigroup y Morgan Stanley, instituciones que dieron nueva vida al sector financiando producciones cada día más caras.
Entre bancos y hedge funds, Hollywood recibió en los últimos cuatro años unos 10.000 millones de dólares. Por ejemplo, los 450 millones de Deutsche Bank iban a financiar el 25% de cada uno de los estrenos del estudio Paramount con un límite de 30 millones de dólares por película y un máximo anual de 200 millones.
Merrill Lynch fue crucial en la financiación de proyectos para los estudios Marvel, United Artist y Summit Entertainment, y Morgan Stanley creó un fondo de 150 millones del que se alimentaron proyectos como Babel, Hacia rutas salvajes o Un corazón invencible, todos ellos con el sello Paramount Vantage.
Pero este año la rama independiente de la Paramount, igual que muchas otras de las llamadas indi, tuvieron que cerrar sus puertas dado que sus producciones, respaldadas por los Oscars, fueron ignoradas en las salas. Y los bancos no quieren volver a arriesgarse. Al menos por ahora.
Hollywood sabe cómo lograr otra de sus máximas: nunca producir con dinero propio. Aunque no todos los bancos han perdido su interés por Hollywood. JP Morgan, Goldman Sachs, Chase y el hedge fund Elliott Associates siguen interesados en este sector.
La industria también está descubriendo otros pozos de los que abastecerse, como el acuerdo millonario que negocian los estudios DreamWorks y el grupo indio Reliance, dispuesto a golpe de chequera a buscar su lugar en la industria a la vez que ayuda a Steven Spielberg, Jeffrey Katzenberg y David Geffen a independizarse de la Paramount.
O también los hay que prefieren rascarse el bolsillo para tener un mayor beneficio, como Kevin Costner con los 21,3 millones que le ha costado su nuevo estreno, Swing vote.



