La dieta del doctor Robert Atkins, célebre en los años '70 y '80 en todo el mundo porque permitía a sus seguidores perder peso sin dejar de comer carnes y quesos, terminó ayer su parábola cuando la compañía que la explotaba, Atkins Nutritionals, se declaró en concurso de acreedores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Atkins Nutritionals, Inc. (ANI) anunció que ha iniciado su proceso de reorganización bajo el capítulo 11 del código de bancarrotas de Estados Unidos, un trámite que significa el paso final en su anuncio previo de reorganizar la compañía», afirmó la empresa en un comunicado difundido por la agencia «AFP».
La compañía, creada en 1989 por el doctor Robert Atkins, cuya dieta prometía adelgazar sin dejar de comer grasas y suprimiendo sólo los hidratos de carbono, declaró bienes por valor de 301 millones de dólares y una deuda de 325 millones.
El principio sobre el que funcionaba esta dieta nacida en 1972 era que el cuerpo quema hidratos de carbono y grasa como combustible para sus necesidades energéticas. Los primeros -afirmaba- son el primer combustible en ser metabolizado, por lo cual, al reducir la ingesta de éstos (pan, pastas, papas, frutas), el cuerpo pasa a quemar grasa como fuente primaria de energía, redundando en una pérdida de peso.
Hasta hace unos años, ANI afirmaba que hasta 100 millones de estadounidenses la practicaban y su impacto económico fue tan grande que la industria estadounidense del pan celebró una reunión de emergencia en 2003 para discutir estrategias contra el efecto Atkins.
Robert Atkins murió en abril de 2003 a los 72 años por una caída tras resbalar en el hielo en su camino al trabajo. El informe médico de su muerte reveló que su corazón no funcionaba debidamente y que sufría hipertensión, un diagnóstico que alimentó las críticas a sus teorías y la caída en desgracia de su dieta.
Dejá tu comentario