ó el corte de dos dedos de una mano cuando fue asaltado por delincuentes en la localidad bonaerense de General Pacheco, pero los médicos lograron injertárselos.
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El hecho ocurrió cuando tres hombres subieron al interno 59 de la línea 721, conducido por Gustavo Sosa (42), quien acababa de comenzar su recorrido en Colombia y Las Achiras de esa localidad del partido de Tigre.
Según contaron fuentes de la línea de colectivos, a dos cuadras de la terminal, en Colombia y ruta 197, se subieron dos de los delincuentes y, en la parada siguiente, abordó el ómnibus el tercero.
Los ladrones pagaron el boleto, se sentaron como pasajeros y viajaron unas 20 cuadras hasta que asaltaron a Sosa y lo forzaron a desviarse del recorrido a la altura de la calle Sastre y la colectora de la Panamericana Este.
Aunque los delincuentes lo amenazaron con un arma blanca para que no presionara el botón antipánico y lo golpearon, Sosa se resistió y, en medio de un forcejeo, uno de ellos le cortó los dedos medio e índice de la mano derecha y le provocó un corte profundo en antebrazo del mismo lado.
Según fuentes policiales, los agresores le robaron a Sosa dinero, el teléfono celular y el reloj y se escaparon. Entonces, el chofer, pese a estar malherido, logró girar su transporte y dirigirlo nuevamente hacia la terminal, adonde llegó tocando bocina, contaron las fuentes de la línea.
Sus compañeros lo asistieron rápidamente y lo llevaron al hospital de El Talar, desde donde lo derivaron luego al Centro Médico Integral Fitz Roy del barrio porteño de Palermo, donde le practicaron una intervención quirúrquica en la que lograron injertárselos.
Según allegados al chofer, Sosa se encontraba esta tarde lúcido y fuera de peligro. En el momento del hecho, no había otros pasajeros en el colectivo, de modo que no hay ningún testigo del ataque.
La causa es instruida por la fiscal de Tigre Laura Capra, quien ordenó medidas para tratar de dar con los agresores del chofer. Al ser consultado sobre el tema, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, recordó que su cartera celebró un convenio con la Unión Tranviarios Automotor (UTA) tras los reclamos por casos de inseguridad en los transportes que circulan de 23 a 4.
"Se hizo una experiencia piloto en aproximadamente veinte coches y funcionó muy bien", explicó el funcionario, quien detalló que para que el sistema tenga resultados el chofer debe llevar en el colectivo el sistema de comunicación de alerta.
Según Casal, se incorporaron 1.600 equipos más a todas las líneas de transporte y las cámaras empresarias del transporte instalarán más, hasta llegar a los 2.500 vehículos que circulan en el horario nocturno.
El botón antipánico también podrá ser llevado por los choferes en los horarios en que haya partidos de fútbol y deban transportar hinchas, ya que habitualmente se producen hechos de violencia, así como cuando se brinde algún recital u otro evento con mucha concentración de público.
Cuando este dispositivo es accionado, emite una alerta inmediata al sistema de emergencias 911, desde donde pueden identificar en el acto de qué interno se trata, dónde se halla y, de esta manera, avisar a los policías que se encuentren más cerca que en el ómnibus se está cometiendo un delito.
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