7 de noviembre 2007 - 00:00

Más difícil hacer prensa en EE.UU.

En el marco de la segunda jornada del Tercer Encuentro Panamericano de Comunicación en Internet realizado en la UCA de Puerto Madero, el experto norteamericano Tony Pederson expuso sobre las dificultades que enfrentan los medios de comunicación en Estados Unidos a raíz de las fuertes restricciones impuestas por el gobierno de George W. Bush.

El actual profesor del Southern Methodist University de Dallas, cargo que ocupa hace cinco años, señaló que «los últimos años han sido bastante agitados en EE.UU.» en referencia al « debilitamiento de las normas de acceso a la información, particularmente después de los atentados contra las Torres Gemelas y de la guerra contra el terrorismo».

Quien fue el ejecutivo de Houston Chronical y presidente en la Site en 1999 y 2000 aseguró que sus grandes «preocupaciones» son «los límites impuestos a la libertad de prensa» en su país y la constante reducción de calidad en periódicos, radios y televisión.

«El privilegio del periodista serio pasa mantener la confidencialidad de la fuente de información, su derecho a resistir a la justicia», indicó. Sin embargo, «en EE.UU. se emite una citación judicial que obliga a los periodistas a acudir a los tribunales para revelar sus fuentes, documentos o alguna otra parte de su información», aseveró Pederson.

  • Caso simbólico

  • «El caso de Judith Miller es uno de los más simbólicos de nuestros tiempos. La entonces periodista de 'The New York Times' fue citada por la Corte para que divulgara la fuente que le había revelado que Valery Plane, esposa de del ex embajador Joseph Willson, era empleada de la CIA», narró. El diplomático había escrito un artículo en el diario en el que criticaba al gobierno de Bush y negaba que en Irak existieran armas de destrucción masiva -argumento que utilizó la Casa Blanca para derrocar al dictador Saddam Hussein-. «Muchos funcionarios sostuvieron que en represalia a las declaraciones de Willson, la administración Bush divulgó a través de los medios que su esposa era empleada de la CIA, algo que está prohibido en EE.UU.», aseguró. «Judith Miller pasó 85 días en prisión por negarse a divulgar la fuente. Finalmente, pudo salir en libertad cuando su informante la autorizó a revelar su identidad.»

    Del foro participaron: Jim Brandy, director del « Washington Post» on line; Andrés Cavelier, editor multimedia de «El Nuevo Heral de Miami»; Bruno López, gerente general de «Univision.com»; Armando González, jefe de redacción de «La Nación» de Costa Rica, entre otros.

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