Un policía fue condenado a la pena de prisión perpetua, por haber matado a un joven de un balazo en la cara durante el transcurso de una fiesta privada, realizada el año pasado en el Gran Mendoza.
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La condena fue impuesta al policía Walter García por los jueces de la Primera Cámara del Crimen de Mendoza, Julio Mila, Víctor Comeglio y Lila Vila.
El hecho se registró la noche del 5 de mayo de 2012 en una casa particular del departamento de Godoy Cruz, cercano a la capital provincial, donde se desarrollaba una fiesta.
García arribó, junto a otros efectivos, al lugar porque los vecinos se habían quejado por los ruidos y la música alta, y allí se produjo una discusión con un grupo de jóvenes. Según testigos, la víctima, Franco Díaz (19), estaba en la puerta de la casa de calle Groussac y Olaya Pescara de Tomba, cuando intentaba cerrarla para que los policías no ingresaran.
De acuerdo a la investigación judicial, García efectuó un disparo con su pistola reglamentaria calibre 9 milímetros que impactó en el mentón y salió por la nuca de Díaz, lo que le produjo la muerte. "Yo no maté a nadie. A mí se me escapó el disparo, nada más", dijo hoy el policía antes de escuchar la sentencia.
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