El dueño de una gomería ubicada en el barrio porteño de Colegiales fue asesinado por dos delincuentes en el marco de un violento asalto ocurrido en su local, según informaron esta mañana fuentes policiales y los familiares de la víctima.
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El hombre, Miguel Fernández, de 55 años, fue "degollado" por los asaltantes, quienes le causaron un profundo corte en la garganta con un arma blanca, según detallaron las fuentes consultadas.
En tanto, el hijo del dueño del comercio, un joven llamado Martín, sufrió heridas al ser golpeado por los delincuentes y tuvo que ser atendido en un hospital, aunque no sufrió mayores consecuencias.
En el momento en que se desencadenaron los hechos, también había en la gomería un empleado, quien fue reducido y atado por los asaltantes.
En tanto, los dos delincuentes, con dinero en su poder, escaparon del lugar y hasta el momento no habían podido ser detenidos por la Policía.
La hija del dueño del comercio, Laura Fernández, explicó ante la prensa que no cree que su papá se haya resistido al robo, porque en otras oportunidades había sido asaltado y nunca se había enfrentado a los ladrones.
"Creo que estas son personas enfermas que no miden lo que hacen, que no les importa lo que hacen. Por ahí estaban pasadas de revoluciones y no les importó nada", sostuvo la joven al hablar con la prensa, en la puerta del negocio donde se produjeron los hechos, en la Avenida Alvarez Thomas al 1100, entre Zabala y Virrey Loreto, en esta ciudad.
El episodio, de acuerdo con lo indicado por los hijos de la víctima y por fuentes de la Policía, se produjo poco antes de las 20:00 de ayer, en momentos en que se disponían a cerrar la gomería.
En ese momento, entraron dos sujetos, con un arma de fuego y un arma blanca, según el testimonio de los hijos de Fernández.
Martín contó ante la prensa que enseguida lo redujeron y él les dijo a los asaltantes que lo acompañaran "arriba", para que les diera "todo lo que tenía".
Luego de golpearlo y de obtener dinero, los sujetos lo ataron con precintos plásticos, al igual que a un empleado que estaba en el vestuario cambiándose, tras la jornada de trabajo.
En tanto, su papá estaba en el baño, donde los delincuentes lo sorprendieron y lo asesinaron con un corte en la garganta, por motivos que ahora la Policía investiga.
Según los dos hijos del dueño del local, cuando el empleado pudo zafarse de las ataduras socorrió a Martín, y juntos salieron a la vereda para pedir ayuda.
"Mi hermano pensaba que mi papá había salido o que había quedado adentro con ellos (los asaltantes). Por eso no volvieron a entrar y llamaron a la Policía. Cuando llegó la Policía y entró, nos dijeron que a mi papá lo habían matado", señaló el joven.
Luego, con la voz entrecortada, señaló: "No tenían necesidad de matar a una persona. Se podían llevar lo que querían. Si no se resistió y lo mataron igual, eso es lo peor", dijo.
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