23 de noviembre 2005 - 00:00

No despedirán a la profesora discriminada por ser madre soltera

La presión ejercida por la comunidad educativa del Instituto Santa Rita, una visita realizada por un obispo en el distrito bonaerense de Brandsen y la presencia de tres inspectores educativos obligaron a un cura párroco a dar marcha atrás con la decisión de sacar del cargo a la docente que había denunciado haber sido discriminada por "estar embarazada y no estar casada".
   
Padres y allegados a la escuela, que prefirieron mantener su identidad en reserva, aseguraron que el padre Mario Peralta Luna dijo en una reunión privada: "que se queden todos tranquilos que la profesora va a seguir en su cargo".
  
Esta versión, que no fue confirmada oficialmente por las autoridades de la escuela, habría sido el resultado del consejo que le habría dado la máxima autoridad eclesiástica de la Diócesis a la que pertenece Brandsen, monseñor Carlos Malfa, según se señaló en la eción de la fecha del diario platense "El Día".
  
En tal sentido y después de una jornada agitada, la docente Sonia Bruno se mostró contenta y aseguró: "de ahora en más sólo tengo que pensar en mi hijo, que va a nacer en muy poco tiempo".
  
Las fuentes consultadas aseguraron que el padre Peralta Luna tomó la decisión de no seguir adelante con el despido de la profesora, lo que habría sido producto de la presión que llegó desde la Diócesis de Chascomús, e inclusive las consultas respectivas a los representantes legales de la escuela, que también habrían tenido peso en la decisión final.
  
Este nuevo escenario, que indica que la profesora de inglés que denunció el supuesto acto discriminatorio seguiría al frente de sus alumnos, no fue confirmado oficialmente.
  
El hecho había sido también abordado por inspectores educativos que ayer se reunieron con la directora de la escuela Santa Rita y sus representantes legales, con la intención de conocer en profundidad la denuncia de la maestra.

Fuentes consultadas aseguraron inclusive que luego convocaron a la maestra, para que explicara en detalle lo sucedido.
  
En esa conversación se aseguró que el obispo "jamás tuvo la intención de dejar sin trabajo a Sonia Bruno", lo que deja en claro que Peralta Luna se vio obligado a dar marcha atrás.
  
Otro de los puntos determinantes, y que habrían ayudado a dar vuelta la decisión del párroco, fue el apoyo incondicional de los padres de los alumnos, quienes se mostraron dispuestos a movilizarse, al igual que otros sectores de Brandsen, y con muestras solidarias hacia la maestra.
  
Inclusive firmaron una carta, a la que habrían adherido más de 80 personas sólo en el turno tarde, se indicó.
  
La misiva repartida cuestionaba la actitud del padre Peralta Luna para con la maestra, "una de las más queridas de la institución", tal como fue definida por Silvana, una madre con tres hijos que actualmente van al colegio y otro que ya egresó.
  
La mencionada carta de apoyo, entre sus párrafos salientes afirmaba: "Nos dirigimos a usted -en referencia al cura Peralta Luna- como padres de alumnos de todos los años y turnos de nuestra querida escuela Santa Rita Cascia, a efecto de brindarle un apoyo moral y psicológico a la docente, debido a la actitud tomada por usted para con ella.

Nosotros, los padres unidos, repudiamos totalmente la actitud y nos preguntamos a cada momento: ¿hay que abortar cada vez que esto suceda? ¿pero qué es más grave, ser soltera, estar embarazada o abortar?".
  
"¿Cuántas niñas han ido a clase con su pancita, cuántos hijos de madres solteras y de padres separados concurren al establecimiento, cuántas maestras han abortado siendo casadas o solteras?", se preguntó la comunidad educativa en el texto.
 

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