6 de diciembre 2007 - 00:00

Otra gran explosión sacudió Río Cuarto

Al menos 24 personas sufrieron heridas, nueve de ellas de gravedad, al producirse una explosión en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba.

El incendio y la posterior explosión ocurrieron en un laboratorio de la facultad, donde 24 personas -entre alumnos y docentes- realizaban ensayos. Los heridos más graves fueron atendidos en el Nuevo Hospital de Río Cuarto. El director del hospital, Oscar Flores Ferrando, informó que «24 personas en total sufrieron heridas. Nueve ingresaron con quemaduras graves y una con fracturas».

  • Asueto

  • A su vez, los médicos indicaron que cinco de los heridos fueron derivados al Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba, asistidos por respiradores artificiales. El ministro de Salud provincial, Oscar González, que viajó a Río Cuarto en el avión de la gobernación luego de ocurrido el siniestro, dijo que estas personas «están en situación delicada y tienen más de 50% del cuerpo quemado».

    Otros afectados con quemaduras fueron atendidos en clínicas privadas y también hubo personas con principio de asfixia a causa del humo, que fueron atendidas en la Dirección de Salud de la facultad, situada sobre la Ruta 36.

    Por la explosión, el rector de la Universidad Nacional, Oscar Spada, dispuso asueto en esa casa de altos estudios, que fue desalojada. Spada dijo que la planta incinerada es relativamente nueva, que respeta las normas de higiene y seguridad y que las personas que se encontraban en su interior son docentes y especialistas químicos, es decir gente experimentada en el oficio.

    El rector precisó que en el laboratorio se hacían extracciones de aceites vegetales, de plantas aromáticas y oleaginosas y que aguardará el resultado de los peritajes técnicos para determinar la causa real del incidente. Aún se desconocen las causas de la explosión, por la que acudieron al lugar varias dotaciones de bomberos y personal de Defensa Civil. Pero se sabe que en el lugar había tambores con combustible hexano, altamente inflamable.

    El jefe de Bomberos Voluntarios de Río Cuarto, Javier De Olmos, dijo que «hay que preguntarse por qué estaban esos tambores allí», en declaraciones a la televisión. «El hexano se utiliza para el biodiésel, pero todavía no tenemos explicaciones muy claras sobre cómo se usaba. El trabajo de investigación estaba vinculado a la Aceitera General Deheza», subrayó.

    Por su parte, Dean Fernández, un estudiante de la universidad, afirmó que las explosiones comenzaron luego de la caída desde una grúa elevadora de un tacho con gas hexano, cuyo contenido se desparramó.

    «Hubo imprudencia desde que llegó el primer tacho de hexano al lugar. Esto tiene que estar al aire libre, con ventilación suficiente. Era una bomba de tiempo. No debió estar acá», destacó Fernández.

    El juez subrogante de Río Cuarto Oscar Valentinuzzi visitó el lugar para conocer lo ocurrido tras la explosión. «Queremos saber cómo se generó la situación. Lo que podemos saber es que funcionaron las salidas de emergencia», indicó el funcionario judicial, que precisó que la Policía y su juzgado tomaron intervención para determinar las causas y las medidas de seguridad.

    El hexano es un líquido incoloro, fácilmente inflamable y con un olor característico a disolvente. No se mezcla con el agua, pero se combina bien con los disolventes orgánicos apolares como el alcohol, el éter y el benceno.

    Existe un antecedente, en noviembre de 2005, cuando un horno incinerador de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de esta misma Universidad explotó, causando tres heridos y enormes destrozos.

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