22 de marzo 2004 - 00:00

Poco serio

Pareciera que Aníbal Ibarra está celoso del show mediático que armaron para su ego el juez Mariano Bergés y el frustrado Javier Castrilli. Quiere participar. Además, como hincha de River, su contrincante es Boca, club que, además, está presidido por su archirrival político Mauricio Macri. Todo eso ayer convergió en algo insólito: inspectores municipales correctamente vestidos por las plateas del estadio de Boca durante el partido con Racing -no se atrevieron en las populares-, sin mirar el partido, pero haciendo boletas a espectadores que pronunciaban malas palabras. Sorprendidos, algunos firmaban el acta de «infracción» y otros se negaban. Una boleta decía: «Por insultar al árbitro» y firmaba «el interventor». Carlos Heller, Osvaldo Granados, el «Pato» Galmarini, Antonio Cafiero y otros de ese sector -donde desde hace tiempo que no aparece Guillermo Coppola por sus varias plateas-no lo podían creer. El jefe de la Ciudad, además, hace varios domingos «se comió el amago» con el presunto «champagne» y alcohol en las canchas y mandó desde la tribuna a inspectores contra Carlos Salvador Bilardo, quien sólo usaba envase distinto para el Gatorade. ¡Muy poco serio todo esto señor Ibarra!

Dejá tu comentario

Te puede interesar