Rescatista de la tragedia de Rosario criticó el operativo de búsqueda

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A 17 días de la explosión y el trágico derrumbe de un edificio en la calle Salta al 2100, en la ciudad de Rosario, el rescatista Cristian Kuperbank criticó a las autoridades por no cumplir los protocolos básicos ante una tragedia.

Kuperbank, dueño de la perra Lola, y que participó de rescates en terremotos en Haití, Chile y Perú, dijo que todavía "estamos evaluando qué se hizo bien y qué mal, quedan experiencias buenas y malas".

Aunque admitió que "no es lo que estamos acostumbrados a ver, el edificio se desintegró", señaló que "los bomberos voluntarios recién ahora empezaron a recibir el equipamiento que necesitaban, laburaron en muchos momentos prácticamente sin nada".

Se quejó también de que se ingresaran "maquinas" en los primeros momentos de las tareas de rescate. "No hay necesidad, corrés el riesgo de que si hay alguien vivo lo mates o lo lastimes. Recién hay que ingresarlas al tercer o cuarto día, cuando ya están agotadas las opciones de búsqueda y localización", explicó en declaraciones al programa "Buen día, día", emitido en Radio Uno de la ciudad de Pergamino.

"Está de moda hablar de protocolos, pero se olvidaron de leer que las máquinas hay que llevarlas después de las 72 horas", reiteró el rescatista.

Este jueves, encabezada por los familiares de las víctimas, una multitudinaria marcha homenajeó con un aplauso frente a la empresa Litoral Gas a las 21 personas fallecidas.

Miles de vecinos de Rosario, familiares y amigos de quienes perdieron la vida en el siniestro que dejó, además, un saldó de más de 70 heridos, marcharon en silencio por las calles, hasta llegar a las oficinas de Litoral Gas, en Mitre 621, esquina San Lorenzo.

Allí, minutos antes de las 21, la gente recordó y rindió homenaje con un cerrado aplaudo a las personas fallecidas como consecuencia de un trágico escape de gas.

No hubo discursos ni se entonó el Himno Nacional, como se había anunciado, frente a las oficinas de la compañía, donde el silencio -antes del aplauso final- fue el común denominador de la marcha, que finalizó pasadas las nueve de la noche.

Con testimonios de profundo dolor y un unánime pedido de justicia, quienes participaron de la movilización, en especial los familiares de los fallecidos, insistieron en su demanda de que se esclarezca la cadena de negligencias que desembocaron en el siniestro de calle Salta.

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