14 de octubre 2024 - 08:30

Robo, rehenes por seis días y el amor de una joven sueca: el día que nació el Síndrome de Estocolmo

Este robo dio origen a una gran cantidad de parodias e interpretaciones artísticas en series y películas policiales.

La historia del robo que dio origen a un término psicológico usado por Javier Milei. 

La historia del robo que dio origen a un término psicológico usado por Javier Milei. 

En agosto de 1973 el banco Kreditbanken de Estocolmo, Suecia, sufriría uno de los robos que dejaría una huella en la historia criminal. Sin embargo, no fue el crimen en sí lo que causó su relevancia, sino mas bien la relación que se formaría en consecuencia de este.

Este asalto no se destaca por su escape, ni por el botín, ni por enfrentamientos policiales con cientos de heridos. Este robo de banco, del que poco conocemos los detalles, es el que originó el llamado Síndrome de Estocolmo, concepto utilizado en estudios y análisis de psicología.

Cómo fue el robo al banco Kreditbanken, en Estocolmo

El 23 de agosto de 1973, Jan-Erik Olsson, un delincuente sueco conocido por su habilidad para abrir cajas de seguridad, irrumpió en una sucursal del Kreditbanken en la plaza Norrmalmstorg, en el centro de Estocolmo. Olsson tomó a cuatro rehenes y exigió la presencia de su compañero criminal, Clark Olofsson, quien fue llevado al banco por la policía. Durante el incidente, Olsson hirió a un agente de policía y amenazó con disparar a uno de los rehenes.

El asedio duró seis días, durante los cuales los rehenes desarrollaron una extraña relación de simpatía con sus captores. Olsson y Olofsson mostraron un comportamiento relativamente amigable, lo que sorprendió a la policía y a los medios de comunicación. Finalmente, el 28 de agosto, la policía logró rescatar a los rehenes y arrestar a los dos delincuentes sin que nadie resultara gravemente herido

La reacción de una de las rehenes en el robo al Kreditbanken

Después del rescate, los rehenes del robo al banco Kreditbanken en Estocolmo experimentaron una mezcla de emociones. Algunos, como Kristin Ehnmark y Sven Safstrom, desarrollaron sentimientos positivos hacia sus captores, lo que se conoció como el "Síndrome de Estocolmo". Kristin, que aseguraba estar enamorada de Olsson, tardó más de diez años en entender por qué había actuado de esa manera durante el secuestro, y finalmente sintió alivio al darse cuenta de que había estado en un estado de "congelamiento" debido al miedo.

Los rehenes también recibieron atención mediática y psicológica después del incidente. Aunque algunos experimentaron estrés postraumático y dificultades emocionales, la mayoría lograron reintegrarse a sus vidas normales con el tiempo. Este evento dejó una marca duradera en la psicología, llevando a un mayor estudio del comportamiento de las víctimas de secuestro y la relación entre captores y rehenes.

Qué pasó con los delincuentes

Después del robo al banco Kreditbanken, Jan-Erik Olsson y Clark Olofsson enfrentaron consecuencias legales significativas. Olsson fue condenado a diez años de prisión y fue liberado a principios de la década de 1980. Clark Olofsson, quien fue llevado al banco a petición de Olsson, también fue arrestado y pasó tiempo en prisión. Olofsson ya tenía un historial criminal antes del incidente y continuó enfrentando problemas legales después del robo. Ambos delincuentes sobrevivieron al asedio sin sufrir daños graves.

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