15 de noviembre 2007 - 00:00
Se entregó policía después de matar a su novia y su suegra
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Todo indica que por esa razón, se originó una discusión entre el policía, su novia y la madre de ésta y que, en esas circunstancias, el agente extrajo su pistola Browning calibre nueve milímetros y mató de varios balazos a su novia y, luego, a la madre, de 33 años.
"Esta mañana los vi hablando tranquilos en la puerta. Salí a invitarlo a él a tomar mate conmigo antes de irme a trabajar a la feria y me dijo 'ya voy'.
Entré, me puse a coser y pasaron unos 20 o 30 minutos cuando escuché los disparos. Salí y vi la madre y a la chica tiradas.
No sé si discutieron, sólo escuché los disparos que fueron más de diez", dijo la madre de Lúquez.
"Escuché disparos de dos armas.
Primero de una chica y después de una grande.
Se escuchaban gritos y pensé que se estaban peleando dos bandas", contó Mariano, un joven que vive en frente de la casa del policía.
Mariano contó cuando salió, se encontró con los cuerpos de las mujeres y vio a Lúquez "que le decía a un vecino de en frente que lo llevara y que el hombre quería sacarle el arma".
Dijo que el policía primero no quería guardar su pistola, que después "se fue hasta su casa y le dio un beso a la madre" y se le acercó para pedirle "que lo llevara a la comisaría".
"Quería entregarse y llevaba el arma en la mano.
Me mostraba que estaba descargada.
Me dijo que no me iba a hacer nada, pero insistí en que la guardara y lo hizo", explicó.
Mariano dijo que luego salió su tío a la calle para llevar al policía en el auto y que le preguntó a Lúquez que había pasado y el muchacho respondió: "Maté a mi novia, ya fue".
"Entonces le dije que ya había llamado a la policía y en ese momento llegó un patrullero.
Entonces se bajó del auto, me dijo `gracias' y paró la patrulla con una seña con la mano", contó.
"Cuando bajaron los otros policías, levantó una mano, con la otra puso el arma en el suelo y dijo: 'Ya está.
Fui yo'", agregó Mariano, quien dijo que el policía "Estaba shockeado, como si no hubiera pasado nada".
"Hablaba despacito y tenía gotas de sangre en la cara y como no estaba lastimado debían ser de las mujeres", añadió.
Las fuentes, señalaron que los efectivos de la comisaría de Villa Fiorito detuvieron a Lúquez y luego constataron que la chica yacía muerta en la vereda y la madre en plena calle.
Mariano dijo que en el barrio le contaron que "la madre de la chica vino armada a buscarlo a él y que tenía un 22", aunque fuentes policiales indicaron que en la escena del doble crimen la única arma que se secuestró fue la del policía.
El detenido quedó alojado en la seccional de Villa Fiorito y en las próximas horas será indago por el fiscal de turno de Lomas de Zamora, César Lucero, quien lo acusa de "doble homicidio".




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