29 de diciembre 2005 - 00:00

Si le hablan en un aeropuerto, dude: lo creen sospechoso

El espionaje llevado a cabo contra ciudadanos dentro de EE.UU. por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) inquieta cada vez más. Esta es la visión satírica del humorista Nick Anderson en «The Louisville Courier».
El espionaje llevado a cabo contra ciudadanos dentro de EE.UU. por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) inquieta cada vez más. Esta es la visión satírica del humorista Nick Anderson en «The Louisville Courier».
Washington (EFE) - Ahora que ya se puede volver a llevar tijeras y otros objetos punzantes en los aviones, las autoridades EE.UU. se plantean nuevas tácticas para detectar a posibles terroristas, entre ellas conversar con los pasajeros.

El diario «USA Today» publicó ayer que el programa de «detectores humanos de mentiras» ya se aplica en los aeropuertos de Nueva York, Los Angeles, Chicago, Houston, Detroit y Miami.

Las autoridades desplegarán estos inspectores en unos cuarenta de los aeropuertos de mayor tránsito en un país donde hay 7.000 vuelos de aviones comerciales cada día.

Desde los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001, los funcionarios confiscaron millones de tijeras, destornilladores, cortaúñas y herramientas diversas a los viajeros, con el argumento de que esos instrumentos podrían usarse como armas.

La semana pasada, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) anunció que se permitirá que los pasajeros lleven limas y cortaúñas, tijeras con hojas de menos de diez centímetros, jeringas para la administración de medicamentos y pinzas de depilación, artículos hasta entonces prohibidos.

Algunas asociaciones de pilotos y de personal de cabina protestaron contra esta relajación de las medidas de seguridad y recordaron que los terroristas que en setiembre de 2001 tomaron el control de cuatro aviones comerciales usaron como armas pequeñas hojas afiladas destinadas al corte de alfombras.

En el constante ajuste de sus medidas de control, la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA por su sigla en inglés)
prepara ahora un plan para adiestrar a inspectores que puedan detectar terroristas mediante conversaciones aparentemente casuales.

«El temor a ser descubierto cambia el comportamiento y el lenguaje corporal de la gente», dijo
Carl Maccario, un analista de programa de la TSA en el Aeropuerto Internacional Logan, de Boston.

Los inspectores recibirán instrucción para iniciar conversaciones informales con los viajeros que aguardan en los aeropuertos, donde las filas se hacen largas y las esperas se prolongan por lo minucioso de las revisiones de equipajes. La idea es que el personal de seguridad, con la capacitación correspondiente, podría detectar comportamientos sospechosos, de personas que temen ser descubiertas por algo.

• Idea

Y esta idea ya se puso a prueba: el año pasado, 30 de los 90 policías del campus principal de la Universidad de Maryland, cerca de Washington, recibieron instrucción para identificar a individuos que puedan presentar alguna amenaza, según una portavoz policial, la comandante Cathy Atwell.

«La instrucción en la detección de comportamientos ayuda a la policía», dijo Atwell. Por ejemplo, las respuestas evasivas, o el hecho de que una persona no conteste, se meta las manos en los bolsillos, mire a otro lado cuando se le habla, pueden ser claves de que oculta algo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar