1 de abril 2007 - 00:00
Temporal en el litoral: baja el agua pero aún hay más de 30 mil evacuados
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Aún hay más de 30 mil evacuados en la provincia de San Fe
Esta mañana, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) informó que "siguen cortadas la ruta nacional 11, que une Santa Fe con Rosario y su paralela, la autopista Santa Fe-Rosario".
También está cortada "la ruta nacional 70 en el tramo Santa Fe-Esperanza".
La DPV afirmó que "ya fueron habilitadas, con algunas restricciones, la ruta nacional 19 a Córdoba; la nacional 34, que une Rafaela con Sunchales, y el puente carretero que une Santa Fe con Santo Tomé".
En todos los casos "hay que transitar con mucha precaución", advirtió el organismo vial.
En tanto es normal el tránsito en la ruta nacional 168 que comunica Santa Fe con Entre Ríos a través del túnel subfluvial bajo el río Paraná.
Unas 1.400 personas refugiadas en los centros de evacuados de Rosario por las inundaciones, regresaron hoy a sus viviendas tras una pronunciada baja en el nivel de las aguas del arroyo Ludueña, informó la dirección de Defensa Civil (DC) rosarina.
La vuelta al hogar también se vio facilitada por el hecho de que durante toda la jornada de ayer no se produjeran lluvias torrenciales.
Esta mañana el cielo rosario amaneció completamente cubierto, pero no llueve.
Un vocero de la DC dijo que ayer el nivel del agua en el arroyo Ludueña descendió casi un metro, lo que alejó el temor de que ocurrieran nuevos desbordes en el sector no entubado de su curso.
Según datos oficiales, unas 2.700 personas siguen en los centros de evacuación, pero se estima que de continuar la bajante de los arroyos Iberlucea y San Lorenzo, más familias podrían esta tarde emprender también la vuelta a sus viviendas.
Los que permanecen evacuados están alojados en el Batallón 121, en el estadio cubierto de Newellïs, en el club Náutico Avellaneda, en el club Provincial, en el Liceo de Funes, en el gimnasio de la UNR, en el camping de Luz y Fuerza y en algunos centros de salud, iglesias e instituciones intermedias.
El panorama en las ciudades inundadas de Entre Ríos continuaba este mediodía complicado, ya que a pesar de que no se registraron lluvias el agua baja lentamente.
Luego de las primeras 24 horas sin lluvias en Paraná, se comenzó a notar con mayor magnitud el impacto del fenómeno meteorológico que golpeó durante toda la semana pasada.
De acuerdo con las primeras evaluaciones, reparar la trama vial, las barrancas y alcantarillas demandará una cifra cercana a los 20 millones de pesos, aseguró el jefe de Gabinete, Jorge González, en declaraciones al diario Uno.
Por esta razón, la municipalidad de la ciudad decidió declarar el estado de emergencia de la trama vial, red de desagües pluviales, bordes costeros y márgenes de arroyos de la ciudad.
El decreto fue firmado por el intendente Julio Solanas, y se fundamentó en la situación producida por "la cantidad de precipitaciones registradas -540 milímetros en Paraná-, que no acontecían en los últimos 73 años".
De todos modos, el monto promete incrementarse cuando se pueda analizar el impacto del temporal en sectores a los que aún no se pudo acceder.
"Sólo recuperar calle Blas Parera insumirá 6 millones de pesos", acotó el funcionario municipal.
En ese sentido, mencionó que el municipio elevará un pedido para que Provincia o Nación otorguen un fondo de reparación, ya que tamaña inversión pública no estaban contempladas en el presupuesto propio.
Entre otros arreglos figuran: el cabezal dañado del puente Laprida -1 millón de pesos-; Bacheo dentro y fuera de bulevares -2,5 millones de pesos-; Alcantarillas, repaviemntación y encauce en Blas Parera -6 millones de pesos-; Reparación de calles de tierra y embrozado -1,8 millones de pesos-; Sostén de barrancas en Parque Urquiza -2 millones de pesos-.
En Gualeguay el agua sigue ocupando un cuarto de la ciudad, y el número de damnificados continuó incrementándose, al tiempo que otros organizaron piquetes en reclamo de ayuda.
No obstante, se denunciaron algunos problemas en la coordinación de la entrega de los artículos de primera necesidad, como colchones y calzados.
Por esa razón, el titular de Defensa Civil de la Provincia, Roberto Destri, se instaló en la localidad y presidió una reunión del Comité de Emergencia.
Muchos vecinos, preocupados porque la ayuda no les llegaba cuando ya iban cuatro días de inundación, organizaron piquetes en algunos barrios.
Por otra parte, la Policía implementó un operativo de seguridad en los barrios inundados, efectuando recorridas en canoas.
Es que algunos vecinos denunciaron que durante la madrugada se escucharon disparos, aunque las autoridades policiales aseguraron que no recibieron ninguna denuncia de saqueos.




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