Empleados municipales y sindicalistas ocuparon hoy la sede de la Municipalidad de Avellaneda para reclamar un aumento salarial, en tanto que el intendente Baldomero Alvarez de Olivera denunció la presencia de "vándalos" y de "barrabravas" que habrían provocado incidentes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Alvarez de Olivera denunció la toma de oficinas de ese Municipio por parte de "vándalos" y "barrabravas" vinculados con el sindicato de empleados comunales, y reclamó a las autoridades policiales el desalojo del inmueble.
"Algunos empleados fueron intimidados y golpeados. Yo he sido amenazado", denunció Alvarez de Olivera, quien radicó una denuncia policial por el hecho.
El intendente vinculó a las personas que ocupan oficinas del palacio comunal con el sindicato de empleados municipales y el dirigente frepasista Oscar Laborde.
En declaraciones radiales y televisivas, el funcionario dijo que los responsables de los incidentes son "matones a sueldo" contratados para impedir que los empleados que quieren trabajar lo hagan.
Agregó que "algunos de los vándalos están alcoholizados" y no dejan entrar a la gente a abonar tasas municipales.
"Entraron por la puerta, rompieron la puerta principal del municipio y un trabajador que quiso entrar para cumplir con sus funciones fue agregado", denunció el jefe comunal.
El sindicato municipal exige un mínimo de 791 pesos de sueldo para la totalidad de los trabajadores de la comuna.
Dejá tu comentario