Un elefante tenía mucho calor por lo que decidió tomarse un buen baño a las orillas del mar. Este mamífero se tomó su tiempo para dar varias vueltas en el agua, mirar al horizonte y ponerse a jugar con una soga que estaba tirada.
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Luego de un largo rato, el elefante se sentó y se quedó disfrutando del hermoso paisaje.
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