Enrique Petracchi tiene por estos días una sola obsesión: monopolizar el mando y las decisiones de la Corte Suprema. Apenas aterrizado de sus vacaciones, desterró del cuarto piso del Palacio de Tribunales a los integrantes del Consejo de la Magistratura. Los consejeros se quedaron sin sala de reunión y sin una carísima mesa de nogal, valuada en 40 mil dólares, que fue diseñada especialmente para ellos. Petracchi se vengó así del descaro de los consejeros en desconocer una acordada de la Corte Suprema, que congelaba el aumento de sueldo que el Consejo de Jueces había dispuesto para los empleados judiciales.
«En el Palacio de Justicia, hay un solo rey: se llama Petracchi», ríen y comentan algunos funcionarios de la Justicia. Es una verdad. De ahora en más, los consejeros están impedidos de pisar los tribunales de Talcahuano.
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La arremetida por crear autoridad tiene otras facetas: los cortesanos decidieron mandar a casa al secretario de Juicios Originarios, Hugo Galmarini, quien se había jubilado en 1994, pero continuó en funciones por pedido de los supremos.
Al parecer, los motivos que hicieron que Galmarini pasara 10 años de su vida ocupando esa secretaría ya no tienen razón de ser; por lo tanto, se decidió efectivizar su jubilación. En rigor, el alto tribunal se deshizo de un nombre que supo estar cerca del ex presidente de ese cuerpo Julio Nazareno.
• Reemplazante
La Secretaría de Juicios Originarios entiende, en pleitos entablados entre provincias con el Estado federal, o entre la Argentina y estados extranjeros.
El lugar del «histórico» de la Corte lo ocupará el ex secretario general de la presidencia Christian Abritta. Para que el ejecutivo y laborioso Abritta pudiera dedicarse a la complicada secretaría de juicios originarios, se suprimió la Secretaría Judicial Nº 5.
La Corte emitió un comunicado en el que explicó que «consideró apropiado profundizar la reorganización funcional que viene llevando a cabo, con el objeto de permitir una más rápida tramitación de las causas y asignar recursos materiales y personal capacitado a otras áreas que exigen inmediataatención».
Si de desprendimiento se trata, a Petracchi tampoco le tembló el pulso para deshacerse de la jefa de prensa Graciela Ramé, una periodista con más de 30 años en el Poder Judicial. Los problemas de Ramé comenzaron con el desembarco del embajador Albino Gómez, convertido hoy en director general de Prensa, Ceremonial y Comunicaciones. La periodista Ramé fue enviada a trabajar al Cuerpo de Peritos Contables.
En su lugar, regresaría el ex director de Ceremonial Ricardo Arcucci, que actualmente se desempeña en la Cámara Nacional de Casación Penal.
Quienes también pasan por momentos de incertidumbre son los empleados del ex juez Adolfo Vázquez. Su sucesor, Ricardo Lorenzetti, está implementando una especie de examen interno de oposición para revalidar sus cargos. De ese miniconcurso, también participan abogados que aspiran a una vacante.
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