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Autos: Evo y Chávez deciden si protegen a diplomáticos
El concesionario
supuestamente
implicado
en la venta
de autos de lujo
que salpica a
por lo menos
siete embajadores
está en
Libertador y
Salguero.
Otro dato que se conoció ayer es que al menos en 40% las operaciones posiblemente ilegales las realizaron agregados militares de países de la región. En este caso se incluyen acreditados de los ejércitos, marina y fuerza aérea de varios países, que en teoría ejercen sus funciones durante un año y luego vuelven a sus países de origen. Así, no podrían gozar del beneficio de poder ingresar vehículos con patentes diplomáticas, ya que para esto necesitarían 4 años de residencia. Particular interés despierta en la Justicia un Lamborghini ingresado por un agregado militar latinoamericano, y que fue vendido por el funcionario a sólo tres meses de haber comenzado sus tareas en el país.
Ayer se conoció también que al menos unos 12 abogados, en representación de particulares que adquirieron los vehículos, se presentaron espontáneamente en el tribunal en lo penal económico de Marcelo Aguinsky; con los papeles de compra de los vehículos por parte de sus clientes. En todos los casos, se demostraría que estas personas habrían pagado por las unidades el precio de mercado e informado por escrito las agencias donde se adquirieron los vehículos. Ahora es allí donde el juzgado concentrará la investigación, para saber cuáles fueron las condiciones por las que la unidad llegó al comercio y cómo fue vendida. Entre otras agencias de automóviles de alto valor agregado, serían investigadas Minujen (Salguero y Libertador), Manrique Automotores (Hipólito Yrigoyen 1360) y Machines ( Libertador 1730, Vicente López).
En el caso de Minujen, se trataría de la segunda causa de este tipo que es investigada por Aguinsky, que ya falló en contra de la agencia en 2004 por la violación del régimen de exenciones impositivas para discapacitados. Fuentes de la Justicia opinaban que habría una diferencia en el espíritu del eventual delito en estos casos y en las operaciones que ahora se investigan; ya que en ese momento la importación directamente estaba prohibida, mientras que en los últimos años el ingreso de vehículos está permitido siempre que se paguen los tributos correspondientes. «La situación ahora es peor», aseguraba la fuente judicial.
La ruta de la investigación que está llevando ahora Aguinsky sería al revés de la causa que está ahora ingresando en la Corte Suprema por haberla sido derivada por Oyarbide. El juez en lo penal económico invirtió la secuencia de la operación, y comenzó citando a los últimos propietarios de las unidades para luego ir remontando la cadena de la operación, hasta llegar finalmente a los agentes diplomáticos. En el medio, se topará con las agencias donde los clientes compraron los automóviles.
El caso comenzó cuando una auditoría interna de la Cancillería argentina detectó supuestas irregularidades en el otorgamiento de franquicias para importar automóviles para uso diplomático que ingresan al país a mitad de su valor de mercado por estar libres de impuestos, según acuerdos internacionales. La investigación comprende a 98 de los 960 vehículos importados entre 2004 y 2007.

