El jefe del Ejército, teniente general Roberto Bendini-, debe presentarse hoy a declarar en el juzgado federal de Río Gallegos, en la causa que investiga la apertura de una cuenta bancaria con fondos públicos, pero a nombre de su esposa, en la época en que se desempeñaba como jefe de la Brigada XI Mecanizada con asiento en la capital de la provincia de Santa Cruz. La causa fue caratulada «Malversación de fondos públicos». También fue citado a declarar quien por entonces era el responsablefinanciero y actualmentees jefe del servicio administrativo y financiero de la Brigada, teniente coronel Carlos Expósito.
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El juez federal que cursó la citación y obligó a Bendini a estar en Río Gallegos hoy, Gerardo Daniel Camaño, exhibiendo cierto desdén por el sistema republicano de gobierno, al ser consultado anoche por este diario, con menguado vocabulario alcanzó a articular que «si hay fecha, no la voy a decir». En la creencia de que quizás el secreto de la citación protegerá mejor su actuación pública.
• Denuncia
El caso es que fue la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) la que denunció en marzo del año pasado irregularidades en la administración de la Brigada; con la existencia de cuentas en el Banco de Santa Cruz a nombre de la esposa de Bendini y otras a nombre de Alba Pérez, esposa del teniente coronel Expósito. Se agregaron fotocopias de las boletas de depósitos que certificaban la operatoria presuntamente irregular. Bendini se presentó en aquella oportunidad y explicó que los movimientos bancarios detectados -por alrededor de $ 500.000- se trataban de servicios prestados por la unidad militar a su cargo y que él mismo usaba. Entre otros rubros, en regalos que se hacían en nombre del jefe de la Brigada, por ejemplo.
Era la época en que la hermana de Néstor Kirchner, por entonces al frente de Acción Social de Santa Cruz, mantenía estrechos vínculos con esa dependencia militar, de la que utilizaba el transporte y se proveía de productos de pastelería en la panadería del cuartel. Bendini tuvo una auditoría de la SIGEN y de la Contaduría General del Ejército a la Brigada XI que comenzó a hurgar en los giros de dinero. No obstante la espontánea presentación del militar, no pudieron ser justificados entre 20% y 25% de los gastos que se habían declarado.
Lo más grave de todo este asunto -en el Ejército se pasan facturas pesadas a través de documentados panfletos que aterrizan en los escritorios de ministros, Oficina Anticorrupción, SIGEN, Fiscalía de Investigaciones Administrativas y mandos- es que aseguran que Bendini terminará retirado y en su casa. El último episodio que tuvo por protagonista a un mayor, Ricardo Mercado -se le aplicaron 20 días de arresto por un escrito de su esposa, Cecilia Pando, y el Presidente se los levantó-, produjo un extendido malestar entre los mandos de la fuerza. Y Bendini no está en condiciones de liderar ese malestar interno, lo cual podría terminar en una cascada de pases a retiro de las tres FF.AA. y del Estado Mayor Conjunto. La marejada es tan intensa que podría arrastrar a funcionarios de alto rango.