13 de junio 2003 - 00:00

Corte: tres jueces intentan enfriar pelea con gobierno

Por lo menos tres jueces de la Corte Suprema de Justicia elaboran en estos momentos fallos para resolver el reclamo de depósitos en dólares acorralados cuya devolución demandan los ahorristas en esa nominación. Como se informó ese asunto será considerado en el acuerdo del próximo 4 de julio en cabeza del expediente Lema c/Banco de Córdoba.

Por el clima de hermetismo que ha reforzado el silencio de los jueces pueda saberse qué piensa Carlos Fayt. Se le atribuye coincidir con la mayoría que iba a cerrar al caso Lema esta semana en que deben reconocerse dólares porque lo dice el principio constitucional de la propiedad privada.

El aporte que le endosan ahora a Fayt -para evitar colisiones con los bancos y con el dúo Kirchner-Lavagna-estaría vinculado con una forma escalonada de devolver los depósitos que reconstruya el escalonamiento original de las imposiciones que fue quebrado cuando los amparos arrasaron con la ecuación del negocio bancario. De este modo, este voto se añadiría a otros dos.

•Antecedente


El dúo por el armado de una solución de «tercera vía» que permita distender las relaciones con el gobierno se integra con Augusto Belluscio ( civilista experto en derecho de familia) y Juan Carlos Maqueda (constitucionalista), quienes coinciden en que dólares son dólares, pero a su vez rechazan la forma de devolución por acuerdo de partes.

El fallo que elaboran, en apariencia, retomaría uno de los célebres «gold-clause cases» (casos del patrón dólar) resuelto por la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos en 1935 y que puso al entonces presidente Franklin Delano Roosevelt al borde del colapso. En idéntica actitud que años más tarde Duhalde y Kirchner, la inminencia de ese fallo motivó que Roosevelt hablase al país, entonces por radio, para reclamar apoyo del público frente a una Corte que en tres casos anteriores había declarado inconstitucionales decisiones del llamado New Deal, el plan con el cual su gobierno enfrentó las consecuencias de la Depresión. Era grave, tanto que desde el siglo anterior la Corte de los EE.UU. (un enclave conservador que Roosevelt también amplió para «anegar» -diría Jorge Bacquéesa opinión dominante) había votado contra decisiones del gobierno sólo en dos oportunidades.

Si se confirma esta presunción, el caso base a usar como autoridad sería la decisión de la Corte de los EE.UU. de 1935 contra un ahorrista que había depositado sus ahorros en un banco en 1924 a diez años de plazo con una tasa garantizada por el patrón oro. En ese reclamo pedía que se le devolvieran dólares a ese valor oro, pero la Corte -en una decisión que ahora parece « iluminar» a los «justices» criollosresolvió devolverle según un polinomio de actualización distinto.

•Resguardo

La base del argumento del presunto trío local es que si se le devolvían dólares a valor oro a ese ahorrista, éste se hubiera beneficiado de un enriquecimiento imprevisto y por eso ilícito. La cláusula oro del depósito original no era para asegurarle rentabilidad sino para resguardar el valor de la moneda.

Si ese antecedente es usado por los jueces argentinos, la respuesta sería similar: depositó pesos a valor 1=1 dólar pero no para beneficiarse de una corrida cambiaria sino para proteger el valor del peso, que era lo que hacía la ley de convertibilidad de 1991.

Si se le devolvieran dólares a un ahorrista al precio de mercado, estaría según esta óptica acercándose a $ 2,86, mucho más de lo que legalmente se reconoce para otras demandas como es 1 dólar=$ 1,40 + CER, algo que hoy está cerca de los $ 2,08 por cada dólar.

Si estos jueces coinciden en este fallo no quiere decir que alcance la mayoría; es algo que tampoco puede descartarse porque los demás jueces pueden darse por persuadidos si la fórmula es menos enojosa -de cara al gobierno y a los bancosque la que empujó el martes pasado Julio Nazareno.

Hasta la tumultuosa sesión del miércoles, en la cual se resolvió posponer la sentencia para el 4 de julio, el reclamo del ahorrista Lema parecía satisfecho por el voto de cinco de los nueve miembros en los mismos términos como fue resuelto el reclamo de la provincia de San Luis contra el Banco Nación. Es decir, reconocer que dólares son dólares y la forma de su devolución la tienen que negociar las partes en un lapso de 60 días. Si no alcanzan a un acuerdo, es la Justicia la que decidirá la manera.

•Dos bajas

Este argumento parecía que ganaría en el acuerdo del miércoles pero la gresca de algunos magistrados con Nazareno precipitó por lo menos dos bajas en el bloque mayoritario: Carlos Fayt, que prometió que antes del 4 de julio se le ocurrirá una idea que va a conformar al gobierno y a la ley, y Adolfo Vázquez, quien pidió tiempo para descomprimir la pelea con el gobierno. Néstor Kirchner,-como antes Eduardo Duhalde, cree que con fallos de este tipo la Corte dominada por la llamada «mayoría automática» filogenéticamente menemista le quiere disputar poder al Ejecutivo.

Ese grupo de jueces no tuvo el apoyo del jefe de los fiscales, Nicolás Becerra, que dice que los jueces no están para decidir estas formas de pago y que es dudoso que las partes (ahorristas y bancos) tengan atribuciones legales para ese tipo de pacto. Coincide con la mayoría automática en que deben devolverse pero no ahora porque está declarada por Ley la Emergencia Económica (enero de 2001) y admitida, entre otros, por la llamada Mesa del Diálogo Argentino, un ente al que Becerra le atribuye valor probatorio. De cualquier manera, lo cierto es que se advierte una negociación en ciernes, aunque no han trascendido nombres ni si provienen los gestores de Economía, Justicia o el propio gobierno.

Dejá tu comentario