La amenaza de quiebre de Grabois impacta de lleno en la Legislatura y los HCD

Ambito Nacional

Las diferencias expuestas por el Frente Patria Grande podrían restarle fuerza al FdT tanto a nivel provincial como en los gobiernos locales. Cómo quedaría la Cámara de Diputados bonaerense.

El Frente Patria Grande llevará dio a conocer en las últimas horas un comunicado por el cual dejan en claro que las medidas anunciadas por el nuevo superministro, Sergio Massa, carecen de propuestas oficiales con “carácter redistributivo para las mujeres y hombres de nuestro país que no tienen empleo registrado ni beneficios sociales” y que “hay un sentimiento general de nuestra fuerza de que nuestro gobierno no está defendiendo los intereses populares”.

Se trató de la primera negativa interna a la llegada del líder del Frente Renovador al gabinete nacional. Un pronunciamiento que podría poner en peligro la primera minoría en la Cámara baja del Congreso nacional pero que, además, tendría su impacto directo en la Legislatura bonaerense como también en los HCD en los que el movimiento encabezado por Juan Grabois tiene representación local.

Los distintos dirigentes del frente participarán de la Mesa Federal en la que definirán de qué manera continuarán. Se trata, en concreto, de una táctica de presión política que podría desembocar, en caso de no llegar a un acuerdo con el ejecutivo nacional (puntualmente con Massa), en un quiebre que dejaría inestable a los bloques legislativos y al deliberativos del Frente de Todos.

“Vamos a hacer un encuentro para definir qué estrategia tomamos. Si tenemos que armar nuestros propios bloques, lo haremos”, le dice a Ámbito, la diputada bonaerense Lucía Klug. Y agrega: “Venimos hace meses pidiendo medidas redistributivas. Estamos con altos índices de pobreza y no se puede esperar más. El mensaje de Massa estuvo dirigido al FMI y a los mercados. Pero no habló de la economía popular. Venimos peleando y militando”.

El problema con el que cuenta hoy el Frente de Todos a nivel bonaerense es que si la corriente de Grabois decide quebrar y funcionar como un aliado con sus propios bloques, el ejecutivo provincial quedará mal parado debido a que, ante ese escenario, tanto la bancada oficialista como la de Juntos quedarían en 41 diputados por lado.

“No nos podemos dar ese lujo en este momento. Estamos haciendo un cambio que fue celebrado por todos los espacios internos y que tuvo su repercusión inmediata en los mercados. No podemos complicarnos en lo legislativo”, le dice a este medio un dirigente bonaerense del Frente Renovador.

El esquema ante un rompimiento no sería el mejor panorama para el último año de gestión del gobernador Axel Kicillof.

“Tiene que ver con una estrategia en términos de política nacional. Nosotros estamos para defender al pueblo más pobre. Hay sectores que ya no puede esperar más. Los chicos no tienen para comer y esto parecería no importarle a nadie. Esperamos un cambio tras los anuncios de Batakis y no se dio. Y ahora, de ser necesario, seremos un sector disidente para tener cierto nivel de autonomía”, agrega Klug. El terremoto nacional, como suele suceder, también tendría su réplica municipal. “Nosotros venimos pidiendo desde las PASO de 2021 un giro del rumbo económico. Y eso no sucedió. Nos unimos para ganarle a Macri y terminar con la entrega del país. Y si bien no había un programa, había una agenda en la que todos coincidíamos que íbamos a empezar desde los últimos. Pero eso no pasó”, le dice a este diario el concejal de Tandil, y representante local de Patria Grande, Juan Arribazalaga.

Y cierra: “Lo anunciado por Massa se parece bastante al programa de Guzmán, pero con matices. La debilidad económica del gobierno nacional está teniendo su impacto en la política. Más allá de la necesidad de unidad no queremos una economía de la desigualdad. Si los precios se multiplicaron en función del blue y los precios siguen arriba, no estamos cumpliendo con las necesidades de la gente. Hay que discutir seriamente. No nos gusta estar para estar”.

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